En 1984, Apple revolucionó el mundo de los PC con el Macintosh, un computador que era muy fácil de usar gracias a que el usuario interactuaba con él mediante íconos y ventanas que manejaba con un ratón. Sin embargo, no se convirtió en el estándar de la industria: hoy los Mac representan menos del 4 por ciento de los PC porque un equipo rival, el IBM PC, resultó más atractivo al emplear una tecnología abierta que Apple no ofreció (cualquier empresa podía fabricar 'clones' del IBM PC, mientras que solo Apple vendía el Mac).
Un cuarto de siglo después, en una era en la que los celulares se están convirtiendo en computadores de bolsillo, Apple quizá tenga la oportunidad de sacarse el clavo con el iPhone. Y, curiosamente, la estrategia que está empleando es la misma.
Tal como el Mac, el iPhone está sacudiendo el reino de los teléfonos inteligentes gracias a su facilidad de uso. Ese equipo, que se maneja con los dedos sobre una pantalla táctil, permite que los usuarios se comuniquen de forma más natural con el celular, un aparato que tiene 3.000 millones de usuarios en el planeta.
Los teléfonos inteligentes son celulares avanzados que ofrecen muchas funciones de un PC, pero con la ventaja de la movilidad: permiten navegar por Internet, enviar correo, jugar, editar archivos de Word, etc. El iPhone no es el primero, pero, con solo un año de vida, ya es el tercer teléfono inteligente más vendido del mundo, y podría posicionarse como el primer estándar de este mercado.
Y la razón no solo es su cautivador diseño; su mayor fortaleza es el software. Junto con la segunda versión del iPhone, lanzada el 11 de julio del 2008, debutó una tienda en línea de Apple que ofrece programas para ese aparato; en solo 30 días se descargaron 60 millones de aplicaciones, la mayoría de ellas gratuitas.
En esa tienda hay 2.000 programas disponibles, y miles más vienen en camino, fabricados por cientos de empresas que le están apostando a que el iPhone tendrá la fuerza suficiente como para masificar sus productos.
De ser así, el iPhone transformaría este negocio. Hoy existen muchos teléfonos que usan sistemas abiertos como Windows Mobile o Symbian (diversos fabricantes pueden crear celulares basados en ellos). El iPhone, en cambio, es un feudo cerrado (solo Apple lo puede fabricar, tal como el Mac), pero si toma suficiente fuerza en el mercado, podría volverse imbatible.
Por Javier Méndez,
Editor de Tecnología de El Tiempo.
iPhone 3G para 'dummies'