Sitios web que no controlen la falsificación de productos pagarán indemnizaciones a dueños de marcas

'eBay' es considerado el centro comercial en línea más grande del mundo.

UNA TOSTADA CON mantequilla en la que se puede ver la imagen de la virgen María, la furgoneta Dodge usada en la película La masacre de Texas, el alma de un hombre que quiere deshacerse de ella porque su novia lo dejó, y el amigo imaginario de un joven español que se cansó de él y de su mascota (también imaginaria) son algunas de las cosas que la gente ha puesto a la venta en el sitio de subastas en línea eBay.

A pesar de que en ese sitio se consiguen cosas reales, imaginarias, prohibidas y hasta ilegales, son los productos falsificados los que tienen en aprietos al que es considerado el principal centro comercial en línea del mundo. La semana pasada el Tribunal de Comercio de París lo condenó por permitir la venta de artículos falsos e imitaciones.

Según el fallo, eBay -que recibe comisión por cada venta- deberá pagar cerca de 40 millones de euros (unos 111.000 millones de pesos) a seis marcas de lujo del grupo LVMH -Louis Vuitton, Christian Dior y Givenchy- por los daños y perjuicios causados por la venta de productos falsificados desde el 2001, informó el diario The New York Times. Aunque la firma de Internet anunció que apelará, el fallo es considerado un paso importante en el propósito de evitar que la piratería y la falsificación de marcas reconocidas se tomen el mercado electrónico, tal y como ha sucedido en el mundo real.

Pero esta no es la única multa en la era de las subastas en línea. En junio, el propio eBay fue condenado a pagar más de 20.000 euros (55 millones de pesos) a la firma Hermes por la venta de dos carteras falsas, informó el diario francés L'equipe. Otros medios europeos recuerdan que hace algunos meses fue Google el que se vio obligado a pagar 300.000 euros (830 millones de pesos) por falsificación de marcas, competencia desleal y publicidad engañosa, al dejar que particulares anunciaran en su buscador imitaciones de productos de marca.

En su defensa, el portal ha desmentido que se hace el de la vista gorda respecto a la comercialización de los productos 'piratas', y menciona que ha limitado  la cantidad de productos que un usuario puede poner a la venta en categorías críticas -artículos de lujo y prendas de vestir- y prohibir que en estas categorías se hagan subastas de corta duración, preferidas por los falsificadores. Además, ha restringido ventas en países con altos niveles de piratería, como China y Hong Kong, y retrasado la publicación de algunas ofertas en el sitio con el fin de darles tiempo a los empleados de verificar la veracidad de los anuncios.

Por el momento, la empresa de Internet cree que la condena impuesta es un paso atrás para los consumidores y las empresas con las que trabajan a diario, según declaraciones recogidas por la agencia Europa Press. Sin embargo, para los denunciantes la decisión "sentará jurisprudencia y va a crear nuevas reglas de juego para las ventas por Internet de ahora en adelante".
 

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