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Como sea, hoy no existe tratado alguno que establezca una línea de comportamiento sobre cuándo es el momento oportuno para dar rienda suelta a los deseos de la carne.
LOS TIPOS, UNOS FÁCILES
De acuerdo con el Opinómetro, el 28 por ciento de los colombianos consultados quieren tener sexo con sus novias en la primera cita, el 31,7 entre la segunda y la cuarta, el 7,5 entre la quinta y la séptima, mientras que el 16,3 aseguran que pueden esperar a después de la octava salida.
Un estudio similar realizado en España por una de las mayores agencias de búsqueda de parejas, Parship, estableció que el 33 por ciento de los hombres de ese país tendrían relaciones sexuales con sus parejas en la primera cita.
"A PESAR DE DESEARLO, ESPERAMOS"
Esther Balac,
Columnista de sexo del diario 'EL TIEMPO'
"Nada garantiza que esperar mucho me va a dar más satisfacción o que hacerlo de forma inmediata me va a generar una frustración. Total, el deseo está ligado al instinto y las mujeres de hoy no somos bobas.
Sabemos cuándo un tipo nos gusta e intrínsecamente tenemos la percepción de cuándo nos queremos acostar con él, tanto así que muchas veces a pesar de desearlo decidimos esperar, no para sentirnos bien sino para que se sienta más seguro porque ven en nuestro falso recato un elemento más de satisfacción. Eso lo hemos aprendido de los hombres.
Lo que sí digo es que independientemente del tiempo en que tardemos en irnos por primera vez a la cama, cuando el momento está regido por las hormonas resulta más satisfactorio que cuando está mediado por imposiciones sociales, raciocinios y supuestas responsabilidades que nos minan de la cintura para abajo.
Eso no lo entienden muchos hombres... La mayoría son tan sonsos en el primer polvo que incluso nos toca hasta fingir".
"LAS QUE QUIEREN UNA RELACIÓN ESTABLE, AGUANTAN"
'La Roja',
Columnista de sexo del diario 'ADN'
"Dama en la calle y vagabunda en la cama, es una frase que tienen clara las colombianas, y eso explica por qué solamente el 15 por ciento de mis compatriotas dice que lo da en la primera cita. Si el resto de las encuestadas hablara con la verdad, ¿se podrían imaginar lo que pensaría la santa madrecita que tiene convencida a la hija de que llegó virgen al matrimonio?
Todavía, aunque cada vez en un número más reducido, hay unas cuantas Blanca Nieves que esperan encontrar a su príncipe azul y ser felices para siempre. Esas que quieren una relación estable pueden aguantar más de un encuentro sin contacto físico, porque saben que es como un eyaculador precoz: rápidamente acaba.
Sin embargo, cada vez está más desligado el concepto de sexo y amor. Las mujeres quieren experimentar nuevas sensaciones y no necesariamente conocer ese amor de su vida que tal vez las aleje de sus metas profesionales o personales. No tienen intenciones de enamorarse pero tampoco le han puesto un candado a su colchón. Ellas pusieron de moda la frase open mind y lo que menos les interesa es ser la cifra más alta de una encuesta".
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