¿POR QUÉ EL PORNO ABURRE TANTO? La pregunta se la hace Violet Blue en uno de los capítulos de su libro Guía del porno para las chicas listas (The smart girl's guide to porn). Y responde: "porque es un mundo de fantasía para unos pocos, generalmente hombres heterosexuales, muchos de los cuales quieren ver a monas tetonas teniendo predecibles actos sexuales".
Sin embargo, ahora que ya no resulta escandaloso que las mujeres hablen de sexo (ni que les guste), en una época en la que programas como Sex and the City han vuelto común ver mujeres comentando sobre el tamaño de los penes, los beneficios de los consoladores y las delicias del sexo ocasional, no es raro que las mujeres hayan descubierto que la pornografía también se hizo para ellas.
Al fin y al cabo las mujeres tienen sueños mojados y quieren ver buen sexo, experimentar con sus parejas y usar el porno como otro de los juguetes sexuales, aunque muchas aún se las den de santas.
La frescura con la que se está empezando a abordar el tema va de la mano con el éxito de las biografías de estrellas porno, quienes describen sus secretos en la cama, como Nina Hartley con su Guide to Total Sex, o Cómo hacer el amor como una estrella porno, de Jenna Jameson, y Real live nude girls: Chronicles of Sex-Positive Culture, de Carol Queen.
Solo que, según Blue, quien lleva más de siete años trabajando y divirtiéndose escribiendo sobre el tema, en materia de porno las mujeres son más refinadas en sus gustos. En pocas palabras, dice que ellas no son tan básicas como los hombres.
El libro de Violet está dedicado, sobre todo, a las mujeres que aún no han debutado en las artes de la pornografía. Para comenzar, hace un recuento detallado de los géneros del porno, de los estereotipos tradicionales de la industria estandarizada del Silicone Valley, de California, y de todo lo que se puede hallar en Internet. La gama es grande: porno para adultos de la corriente dominante, sexo aficionado, reinas anales, animación, sexo asiático, afeitado, enanos, erótica negra, fisiculturistas, pelea de gatas, doble penetración, lesbianas, orgías...
Lo malo es que, según Violet, todos esos géneros se convierten rápidamente en un cliché. Justamente, esa es la explicación a la falta de interés de las mujeres por el porno: "Su entrada a ese mundo no ha sido buena", asegura. Lo han visto en las pantallas de sus compañeros de trabajo en donde predominan las pechugonas, con algún novio que le puso algún filme de la Cicciolina y su afecto equino, o pasando los canales de cable en la casa, en los que siempre se topan con escenas obvias y repetitivas cuyos actores son tan artificiales como el sexo que practican.
No tiene que ser tan malo
En contraposición al porno de consumo masivo, Violet ha descubierto el porno alternativo, denominado Altporn. El porno independiente, según Violet Blue, es todo aquel que no se hace en el Silicone Valley y que se está haciendo tanto en Estados Unidos como en Europa y que, curiosamente, es dirigido por muchas mujeres. Productoras como Burning Angel, Pink and White Productions, Maria Beatty (Bleu Productions), SIR Video Fatale son las más visibles, pero también hay otras más pequeñas como Libido Films o Pinkgasm que también tienen gran relevancia en la escena del porno alternativo.
"Con los independientes usted encontrará todo el sexo, desde elegante blanco y negro y películas filmadas en cine que angustian a morir, hasta imágenes granuladas de sadomasoquismo grabadas en vivos colores dentro de un calabozo real", explica. Pero sobre todo, asegura la experta, este tipo de porno tiene justamente aquello de lo que carece el comercial: "Parejas reales, calor y lujuria genuinos, protagonistas sensuales pero de apariencia normal, risa, jugueteo, nada de fórmulas, actos sexuales reales en donde la gente goza, tomas de cuerpo entero, y verdadero disfrute en actos sexuales que típicamente son marginados en el porno tradicional".
¿Senos pequeños, grandes traseros, dominatrices, historias realistas, sexo oral, penetraciones anales masculinas, sexo duro, sexo con verdaderas lesbianas? El menú está abierto y hay de donde escoger. El mundo del sexo es muy amplio y las mujeres están dispuestas a disfrutarlo tanto o más que los hombres.
CONSEJOS PARA LA PRIMERA VEZ
Violet Blue recomienda hacerlo sola en aras de que exista libertad total para desinhibirse. En vez de ocultarse detrás de la "curiosidad", la experta recomienda entregarse al máximo al placer sin sentirse culpable. "No dude en tocarse, en acariciarse, en mirar la película desnuda si eso quiere o con alguna delicada bata de seda". Es ideal un baño de tina previo para poner la piel más suave y sensible. También es lícito usar cremas, afrodisíacos y consoladores. Lo importante es conectarse consigo misma para explorar el cuerpo y descubrirlo sin restricciones.
La prevención femenina frente a este tipo de videos es tan arraigada, que Blue recomienda: "No olvide tener cerca el control remoto, para adelantar lo que no le llame la atención y para repetir una escena que le parezca caliente", escribe.
Para ella, estos experimentos sobre sí misma repercutirán positivamente en su relación de pareja. Y termina: "Sea tan sucia o tierna como quiera y disfrute gastar tan decadente cantidad de tiempo produciéndose bien merecido placer".
9,4 MILLONES DE MUJERES entran mensualmente a Internet a consumir pornografía, la tercera parte del total. Según la revista Glamour, 87% de las mujeres entre 25 y 39 años tienen el porno como uno de sus hábitos sexuales.