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MEDICINA, 2000: LA ÚLTIMA FRONTERA
Willibrord Weijmar Schultz y su equipo del Hospital Universitario de Groningen, Holanda, recibieron el premio por haber logrado observar mediante un escáner de resonancia magnética los cambios anatómicos de los genitales durante el acto sexual. El experimento lo hicieron con ocho parejas y tres mujeres y publicaron los resultados en el prestigioso British Medical Journal: "Las imágenes obtenidas mostraron que durante el acto sexual en la posición del misionero, el pene tiene la forma de un bumerán y un tercio de su longitud está compuesta por la raíz". Tras la observación, Schultz y su equipo concluyeron: "Tomar imágenes de resonancia magnética de los genitales masculinos y femeninos durante el coito es posible y contribuye a comprender la anatomía".
ESTADÍSTICA, 1998: METIDA DE PATA
El endocrinólogo canadiense Jerald Bain y el médico Kerry Siminosky se ganaron el premio por una investigación sobre la relación entre el tamaño del pie y el tamaño del pene.
La motivación del estudio fue un comentario de la suegra de Bain, quien antes del matrimonio le sugirió a su hija que se fijara muy bien en los pies del novio, pues según decían el tamaño del pie era proporcional al largo del instrumento. En 1993 los resultados de la investigación fueron publicados en Annals of Sex Research: no hay relación entre la talla del uno y la talla del otro. Pie grande no es garantía de nada.
SALUD PÚBLICA, 1996: LA CHICA PLÁSTICA
El médico Harald Moi y la enfermera Ellen Klist obtuvieron el reconocimiento por descubrir que las muñecas inflables también transmiten la gonorrea. El hallazgo lo hicieron porque un marino de un barco pesquero acudió a la clínica de enfermedades venéreas de Nuuk, Groenlandia, debido a una molestia causada por esta enfermedad. Para prevenir la propagación, Moi y Kis interrogaron al marino, quien no tuvo más remedio que contar la historia: urgido tras un prolongado ayuno sexual, una noche irrumpió en el camarote de un subalterno y le sacó una muñeca. Lo que no sabía era que, antes de acudir a su chica plástica, su colega había tenido relaciones sexuales con una de carne y hueso. El caso fue publicado en la revista Genitourinary Medicine.