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Sobreoferta masculina
A la luz de las cifras, la posibilidad de concretar un encuentro depende en buena medida del género. Por ejemplo, en Alt.com, con 57.700 registros en Colombia, hay 34.800 hombres buscando mujeres y sólo 1.390 mujeres buscando hombres. Y en cuanto a los que buscan contacto con personas de su mismo sexo, hay 2.344 hombres y 1.400 mujeres. En las demás páginas de este tipo las proporciones son similares, lo que corrobora una vez más la tesis de que los hombres piensan en sexo con mucha más frecuencia que las mujeres. Con tanta oferta masculina, queda claro que el menú para ellas es más amplio y variado y por eso hay muchas historias de mujeres con final feliz. En Iwantu.com, con 56.600 registros en el mundo, SassyKitty escribe: "A través de su sitio he encontrado al hombre de mis sueños. Buena suerte a todos los esperanzados allá afuera. ¡Esto funciona!". Otras van más allá. RedBrenda cuenta que en una reciente gira por Europa se encontró con varios hombres registrados en ese mismo sitio y que los resultados la dejaron más que satisfecha: "Mi viaje estuvo lleno de sexo grandioso. Tuvimos muchas escenas pervertidas. Mi favorita fue una noche de sexo con dos hombres en una góndola en Venecia".
Sin duda, estas páginas han permitido crear nuevas comunidades y sacar a la luz comportamientos que en otros tiempos habrían resultado insospechados. "Alt.com fue fundada en el entendido de que ser morboso no es es algo que deba ocultarse, y que si usted es así, no está solo -dice a CAMBIO Andrew Conru-. Gracias a esta actitud, nuestra página ha ayudado a la comunidad BDSM (aquellos que gustan de los lazos, la dominación, la sumisión y el sadomasoquismo) a establecer una presencia más legítima en el mundo de hoy".
Pero no todo lo que brilla es oro y una rápida revisión del recurso humano disponible deja en evidencia que lo que abunda en el catálogo no es precisamente la gente más favorecida por la naturaleza. En más de un caso, los porqués de sus afanes quedan respondidos en forma contundente. Y para otros, la búsqueda de sexo es apenas un señuelo. Se trata de gente solitaria que no pierde la esperanza de encontrar algo más que carne. Por algo, al lado de su melancólica foto en blanco y negro, Angelamadrid3 transcribe un bolero de Armando Manzanero: "No sé tú... / Pero yo no dejo de pensar / Ni un minuto me logro despojar / De tus besos, tus abrazos / De lo bien que lo pasamos la otra vez". Pero, al fin y al cabo, sexo como gancho.