Cuando amas a alguien...

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Mientras escuchaba su tema favorito que pasaba repetitivamente por el cassette colocado en su walkman monofónico, que consiguió en una barata del centro de su ciudad, apresuraba el paso bajo la lluvia incesante y dolorosa de aquella noche de cáncer. Por un momento creyó que todo había terminado pero en el fondo de su inconsciente pensamiento sabía que sólo hacía falta algo para poder estar definitivamente a su lado.

A medida que la lluvia empapaba su apolillada camiseta con una inverosímil estampa que él mismo colocó y que rezaba: "Uw liefde tegen altijd voor mijn." (Tu amor por siempre será mío) escuchaba cada vez más fuerte aquel "When you love someone, You'll do all the crazy things that you can't explain" (Cuando amas a alguien, harás locuras que no puedes explicar), que salía por el auricular derecho de su walkman. Caminaba y sonreía con el dolor de saber que no volvería, con la visión del peor relato de Romeo y Julieta, con una lágrima de amor desesperada y con el deseo tal vez ya concedido.

Dyorol Niagatús, como se hacía llamar, sólo necesitaba una salida, un escape, una solución, buscaba la manera de encontrar el camino, su destino, pero sólo encontró más decepción, más decaimiento. Entendió por un momento, entonces, que la respuesta no estaba allí, no estaba ahora y, lo peor, no estaría jamás. Ella, Paula, el amor de toda su vida, no volvería más, esa era su única respuesta.

Por un momento recordó aquel día que decidió suplantar su nombre por el seudónimo de Dyorol Niagatús.  Ese mismo día que con temor se acercó a ella en el mercado y se presentó con la formalidad de un caballero de épico proceder. Ese mismo día que con un temor más recio ella huyo sin decir nada en aquel encuentro. Ahora sabia que el significado de su seudónimo tenía sentido y no había sido sólo la marca del momento, un anagrama que esbozaba aquello que sintió en el instante que venció el silencio hacia Paula. 

-Cuando tú amas a alguien, le dispararás a la luna y apagarás el sol-, se repetía Dyorol cada vez que perseguía su sombra en la noche, que revisaba sus huellas en la arena y cada vez que evocaba su aroma de suave primavera. Su esencia nómada le había enseñado a compartir con ella cada espacio que solía frecuentar. En parques, teatros, restaurantes, plazas, escuelas y hasta en lo más íntimo aprendió a reconocer cada una de sus lágrimas y sonrisas, siendo siempre muy cuidadoso con su voluble estado de ánimo y reacción. A pesar de que Paula muchas veces le gritó, le insultó y espantó con sólo su mirada, Dyorol en el fondo sabía que ella también se enloquecía de amor por él, aunque nunca se lo había dicho.

La lluvia cada vez se hacía más fuerte y sus lágrimas envueltas en dolor más persistentes. Sabía que sólo hacía falta algo para poder estar definitivamente a su lado, pero aún no lograba concebirlo. Su deseo lo había llevado a cometer un error del que tal vez se arrepentiría por el resto de su eternidad.

"You'll deny the truth - Belive a lie" (Negarás la verdad - creerás una mentira), le insistía su auricular mientras avanzaba a paso raudas por las sombrías calles de su ciudad. Ese era el fragmento de su tema favorito que menos le gustaba porque presionaba en su conciencia  y desnudaba su verdadero aspecto demencial, obstinado y vagabundo que había hecho que ella se hubiera alejado cientos de veces de su lado. En un momento en que su razón pesaba más que su entendimiento perdió el norte de sí y cayó en un drenaje, partiéndose uno de sus descalzos pies y siendo recibido en el fondo por el filo de una piedra rugosa que hizo desangrar de inmediato su cabeza.

Durante los siguientes minutos mientras se acercaba a la luz de su amada Paula, seguro de estar por siempre con ella, empezó a recordar tantos momentos en los que realmente nunca logró entender porque ella reía o porque lloraba, pero si entendió el dolor de su mirada cuando en un acto que el consideró de romanticismo le hundió el puñal una y otra vez con el pretexto de poder estar definitivamente a su lado. Y, sobre todo, entendió la verdadera razón por la que ella muchas le gritó, le insultó y se espantó con sólo su mirada.

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