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Existen cintas de video grabadas hace algunos meses que muestran el ingreso de un menor por la puerta trasera de un famoso hotel, mientras algunos empleados reciben dinero a cambio.
Un contexto más amplio de pobreza y normas culturales
La vista panorámica desde el convento de La Popa revela la dura realidad que enfrentan la mayoría de cartageneros. Un dato probablemente desconocido para los turistas del centro histórico es que los barrios marginales de Cartagena se encuentran dentro de los más grandes y pobres de Colombia. Se trata de asentamientos de origen ilegal, carentes de servicios públicos básicos como acueducto y alcantarillado, en donde el desempleo y la malnutrición son escandalosamente altos.
Más de 500,000 personas en Cartagena viven en condiciones de pobreza extrema de acuerdo con las estadísticas del gobierno nacional y local. Muchos han sido desplazados de áreas rurales como resultado de la violencia inducida por la lucha armada que involucra a las Farc y a los paramilitares. Uno de los barrios marginales de Cartagena, ¿Nelson Mandela¿, se encuentra compuesto casi en su totalidad por desplazados de la violencia. Muchos niños muestran estómagos inflamados y pelo quebradizo y amarillo, signos inequívocos de malnutrición. Además, la inseguridad en estos barrios es muy alta, ya que muchos de ellos tienen una fuerte presencia paramilitar y de crimen relacionado con el expendio y tráfico de drogas.
Algunas madres de estas comunidades ubican el involucramiento de niños en el comercio sexual dentro del contexto de la pobreza absoluta en que viven sus familias: el ingreso adicional que los niños traen a casa puede ser significativo, incluso crucial para el presupuesto del hogar. En algunos casos, las madres animan activamente a sus hijos a involucrarse en el comercio sexual; en otros, simplemente lo aceptan tácitamente. Sin embargo, muchas otras madres manifiestan con firmeza que no desean que sus hijos se involucren en este negocio. Este es el caso de María, una trabajadora sexual de 30 años con quien hablé. Ella fue enfática: "yo nunca desearía esto para mis hijos o para ningún ser humano en general. Esto es terriblemente cruel y degradante".
Muchos expertos en esta problemática sitúan el involucramiento de menores de edad en trabajos sexuales dentro del contexto cultural, en el cual las relaciones sexuales con menores constituyen una parte significativa de la vida en las áreas urbanas pobres.
Veronique Henry es la representante para Colombia de Terre des Hommes, una ONG suiza que se encarga de representar legalmente a los menores víctimas, incluidos aquellos involucrados en el caso Pravisani. Veronique describe cómo la primera experiencia de abuso sexual de los menores generalmente ocurre al interior de sus propias familias: "se observan muchos casos de abuso sexual de niñas perpetuados por sus padres, padrastros y tíos".
En el mismo sentido, el padre John Mahony, un sacerdote británico que ha trabajado en Cartagena por más de 25 años, comenta: "la pobreza es una parte importante del problema, pero no la única. La prevalencia de una arraigada aceptación cultural es sin duda una parte significativa del mismo".
Claudia Ayola, sicóloga infantil y consejera de la Alcaldesa Judith Pinedo en temas de niñez, también enfatiza en la importancia de considerar el contexto en su dimensión ampliada: "El involucramiento de menores de edad con turistas extranjeros es sólo la punta del iceberg. Existe un número significativo de turistas colombianos que vienen aquí para este propósito y también hay una gran demanda dentro de los habitantes de la ciudad". Ayola agrega que: "estamos dirigiendo nuestros esfuerzos a promover cambios estructurales y sociales para reducir la vulnerabilidad de los niños en esta sociedad. Los turistas aquí están tomando ventaja de una situación prevalente y compleja. Nuestros esfuerzos deben estar encaminados a atacar la raíz del problema".
La administración de Judith Pinedo es ampliamente percibida como una administración que ha entendido el tema a profundidad y es también respetada por haber tomado medidas importantes para prevenirlo, como campañas publicitarias a través la ciudad.
Esfuerzos positivos para combatir el problema
La Fundación Renacer, una ONG colombiana con más de 20 años de experiencia trabajando con niños y adultos victimas de explotación sexual, ha liderado esfuerzos tanto para proveer apoyo en el proceso de rehabilitación a víctimas como para darle más visibilidad a esta problemática dentro de la sociedad cartagenera. Fabián Cárdenas, coordinador de proyectos de Renacer, visita en compañía de su equipo burdeles y otros lugares en la ciudad en los que trabajan menores de edad. Ellos distribuyen consejos, condones y números telefónicos de contacto para menores en busca de ayuda. A su vez, Renacer cuenta con una casa en la que albergan menores que han logrado escapar de situaciones de explotación sexual.
Algunas organizaciones de la sociedad civil en Colombia han propuesto la introducción de normas legales que protejan más a las víctimas y el nuevo Código de la Infancia y la Adolescencia (2006) ha robustecido las sentencias legales por crímenes que involucran menores. Sin embargo, muchos sospechosos nacionales y extranjeros han sido dejados en libertadas ante la falta de evidencia contundente o debido a sobornos al sistema judicial. Para contrarrestar esto, el gobierno nacional está adelantando esfuerzos orientados a proveer entrenamiento a un equipo de 43 investigadores que se especializarán en este tema a nivel nacional.
La Oficina de la Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, la UNICEF, la Organización Internacional para las Migraciones y muchas otras ONGs también están aunando esfuerzos combatir el involucramiento de menores en turismo sexual, con el apoyo de la Embajada Británica y otras embajadas en Colombia. Todos coinciden en que arrestos de alto perfil de turistas extranjeros involucrados en casos de explotación sexual a menores de edad sería de gran beneficio para influenciar un cambio de actitudes tanto en el país como a nivel internacional. John Dew, Embajador Británico en Colombia, puntualiza: "La comunidad internacional debe apoyar alianzas entre las autoridades locales y las organizaciones de la sociedad civil para trabajar juntas en contra de la vil explotación de niños y jóvenes pobres y vulnerables por parte de turistas y habitantes locales". El próximo juicio de Paolo Pravisani será seguido con gran interés por lo tanto.
Maria del Pilar Marulanda, Ph.D. en Estudios sociales de América Latina hace un análisis.
Gladys Fuentes vive en España y, en forma de cuento, narra una historia de colombianos en ese país.