Medicamento permite lograr erecciones en 15 minutos y mantener el efecto durante seis horas

Ilustración: Gustavo Ortega

La noticia generó sensación y, especialmente, una gran esperanza para los 322 millones de hombres que de aquí al 2020 serán víctimas de graves problemas de erección, según un estudio del Colegio Estadounidense de Medicina Interna.

La razón: un nuevo medicamento contra la disfunción eréctil les va a permitir a esos machos ansiosos iniciar la faena sexual solo 15 minutos después de ingerirlo. Todo un récord que reduce el tiempo hasta hoy logrado por los tradicionales antidisfuncionales como el tadalafil (Cialis), el sildefanil (Viagra) o el vardenafil (Levitra), que en el mejor de los casos suelen tardar entre 30 y 60 minutos antes de permitir la entrada en acción.

Un avance importante, toda vez que, para un hombre con problemas de erección, un minuto más o un minuto menos de incertidumbre se pueden convertir en una eterna ansiedad frente al riesgo de que el viril miembro decida no responder.

El héroe de la jornada y el protagonista de la noticia es un compuesto que, con el nombre genérico de avanafil, prevé su ingreso al mercado después de 2012. "Su capacidad de respuesta es bastante rápida si se tiene en cuenta que diversos estudios clínicos han establecido que medicinas con propósitos similares empiezan a hacer efecto en periodos que superan la media hora", explicó Charles Bowden, director clínico de Vivus, el laboratorio biotecnológico estadounidense que desarrolló este compuesto, al presentar los resultados de la fase 3 -la última antes de la comercialización- de los estudios clínicos.

En la actualidad, la disfunción eréctil es considerada como una de las patologías sexuales más frecuentes en el mundo. De acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Urología, afecta al 50 por ciento de los hombres mayores de 40 años, porcentaje ligeramente inferior al 53 registrado en Colombia por el estudio Densa (Disfunción Eréctil en el Norte de Suramérica), realizado en 2008.

Sin embargo, el panorama tiende a ser más sombrío para los colombianos. El año pasado, tras evaluar a un centenar de pacientes, una investigación realizada por la Universidad del Valle estableció que el 66 por ciento de los hombres presenta algún problema con la erección.

A la fuerza

Para lograr su propósito en tan breve lapso, el nuevo medicamento ataca, en principio, a una enzima denominada PDE5, que paradójicamente es la encargada de evitar que el miembro masculino permanezca erecto de forma permanente. "Inhibir esta enzima en personas con problemas de impotencia ayuda a conseguir la erección", afirmó el urólogo José Ardón.

Para confirmarlo, los investigadores tomaron muestras a 646 pacientes que llevaban cerca de seis años con un problema diagnosticado de disfunción eréctil. El 72 por ciento de ellos había intentado por todos los medios solucionar su enfermedad con otros métodos contra la impotencia. 

Con el fin de medir su respectivo grado de disfunción, a todos se les indicó que tenían que sostener relaciones sexuales, o intentarlas, por lo menos durante cuatros semanas.

Después de este tiempo, los participantes del estudio fueron divididos en cuatro grupos: al primero se le administraron 50 miligramos de avanafil, al segundo 100, al tercero 200 y al cuarto un placebo. A todos se les indicó ingerir una pastilla diaria y tener relaciones sexuales entre un cuarto de hora y 30 minutos más tarde, sin restricción alguna de alimentos o alcohol.

Los resultados establecieron que en el 80 por ciento de los encuentros sexuales hubo erecciones a los 15 minutos. Estas resultaron suficientes para sostener relaciones satisfactorias, con una tasa muy baja de efectos secundarios (dolor de cabeza, enrojecimiento facial y congestión nasal).

La velocidad de acción es, de hecho, el blanco al que apunta el laboratorio. "Las discusiones con los pacientes y los médicos mostraron que la rapidez de respuesta era un factor que importaba para la elección de una terapia contra la impotencia", señaló Bowden.

El científico se basa en un estudio de mercado realizado con 1.900 hombres, según el cual el 75 por ciento de los afectados considera que la velocidad de acción del medicamento es un beneficio fundamental a la hora de elegir uno u otro tratamiento.

El otro beneficio añorado por los pacientes es la relativa larga duración del efecto, y en ese punto avanafil también salió airoso.

Según el estudio, los participantes tuvieron erecciones a lo largo de seis horas, dos más que las ofrecidas por la competencia. Seis horas: un tiempo suficiente para sospechar que al amanecer también habrá sorpresas.

Un problema grande, serio y con muchos ceros a la izquierda

El negocio de los medicamentos contra la disfunción eréctil es de tal dimensión que solo en un país pequeño como Colombia el volumen de ventas de estos productos -de los cuales se comercializan unas 40 marcas entre genéricos y originales- es del orden de los 40.000 millones de pesos anuales. Tal es su relevancia en términos de salud pública, que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) incluyó el año pasado algunos de estos productos en la canasta familiar de los colombianos. 

No en vano, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hoy considera la disfunción eréctil una enfermedad que puede tener una severidad y provocar una discapacidad como las de la artritis reumatoide, una fractura de radio, la infertilidad o la angina de pecho.

Terapias de choque

Para aquellos que no 'levantan cabeza' con ninguno de los medicamentos disponibles en el mercado (sildenafil, vardenafil y tadalafil), existen tratamientos mucho más radicales. El urólogo Carlos Vargas, de la Sociedad Colombiana de Urología, ha manifestado que en estas situaciones más avanzadas se puede acudir a las inyecciones intracavernosas o a la implantación de prótesis peneanas internas, que ayudan a sostener relaciones sexuales para el resto de la vida.

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