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En 2003, la señorita Sucre, Sara Adelaida Gómez, presentó fiebre. Los médicos creyeron que era por dos cirugías de papada, pero cuando no pudo caminar quedó en claro que la causa era una reciente intervención en las piernas. Tuvo que retirarse.
Un merecido segundo lugar a las cirugías que se infectan y, en el mejor de los casos, a las inflamaciones y hematomas que producen.
3. Mal de estómago
El fallecido periodista Gabriel Arrieta, que durante más de una década cubrió el reinado, contaba que el verdadero edecán de las reinas en Cartagena era el anónimo Lomotil, tradicional medicamento para el tratamiento de la diarrea.
Al igual que el común de los mortales, las reinas padecen la llamada diarrea del viajero, enfermedad que sufre por lo menos uno de cada cinco turistas como consecuencia de una infección causada por una bacteria, protozoo o virus ingerido al consumir alimentos o agua contaminada.
En 1996, El Tiempo registró que mientras muchas sufrían por el 'abrazo del pato', Casanare estuvo "devolviendo atenciones toda la noche" del 9 de noviembre. Dos años después, Quindío dio una muestra de estoicismo al asistir a una sesión fotográfica a pesar de que un virus le había causado fiebre, náuseas y dolor de estómago.
Aunque es muy frecuente, el mal de estómago suele ser innombrable. Sin embargo, puede considerarse el primer sospechoso cuando una chaperona dice "la reina amaneció enferma".
4. Golpes, raspones, luxaciones y moretones
Del afán no solo queda el cansancio; también los moretones, los raspones y las luxaciones. Subir y bajar de buses, balleneras, pasarelas y escaleras rara vez deja indemnes las piernas de las reinas. Un caso memorable fue el de la señorita Bolívar en 1994, Rossana de la Espriella, que se cayó durante un descanso en el que posaba para fotógrafos y camarógrafos. Llenos de pasión por la 'chiva' y escasos de caballerosidad, ellos se ocuparon de registrar el golpe. Al final, Rossana se incorporó gracias a dos chaperonas.
También en esta categoría se han visto casos de místico martirio. En 1995, Dilma Helena Hernández, representante de La Guajira, desfiló y bailó joropo con tanta firmeza y seguridad que nadie recordó que tenía un tobillo luxado.
No pudo reponerse de igual modo la señorita Colombia Lina María Gaviria, que en 1996 sufrió un traspié por los altibajos de una pasarela, perdió el equilibrio, sufrió una luxación y como consecuencia fue incapacitada durante dos días.
5. Granitos y manchitas por doquier
El sol, las depilaciones y los nervios hacen trizas la piel de muchas candidatas. En 1995, la señorita Caldas, Alejandra Sanint González, no salió durante tres días por un brote que le salió en la cara. Para evitar los comentarios, argumentó que se debía a una alergia, pero al final le salió el tiro por la culata: la gente se enteró de que la afección se produjo por depilarse el rostro con cera.
Un descuido similar tuvo en 2002 la señorita Nariño, Lina Zulema Casanova, a quien le apareció una mancha en las piernas por asolearse con cera depiladora.
Pero en este aspecto, la corona se la lleva la señorita Huila de 1996, Maritza Rubio. Dicen que tuvo una crisis nerviosa de tales proporciones que el acné brotó toda su cara. Nunca se dejó ver sin maquillaje y, según la cronista del reinado 'Lady Pi', "fue la reina más enfermiza que ha estado en Cartagena, pues pasó más tiempo en su cuarto que en los actos a los que tenía que asistir".
Baja prevalencia
Apendicitis. Triny Marcela Yandar, representante de Putumayo en 1994, tuvo que retirarse del certamen por esta afección. Al año siguiente Paula Morales Eusse, de Bogotá, no pudo abordar el 'vuelo real' por la misma enfermedad.
Irritación visual. En 1996, Norte de Santander, Liliana Mejía Zúñiga, tuvo problemas visuales por confundir el líquido para lubricar los lentes de contacto con el líquido para limpiarlos.