Después de dos meses de presencia en el país de la gripa AH1N1, Colombia ingresó al grupo de las 20 naciones que en el mundo superaron la centena de pacientes confirmados como víctimas del globalizado virus.
Los números de control epidemiológico del Instituto Nacional de Salud (INS) son elocuentes e indican que dentro del territorio nacional diariamente hay, en promedio, un nuevo afectado real de la enfermedad.
Esta situación obligó la semana pasada a que las autoridades sanitarias departamentales y municipales incrementaran las acciones de prevención y de acción ante una eventual proliferación de nuevos casos, además de la actualización del protocolo de atención por cuenta de los posibles nuevos brotes que se prevén como efecto del anunciado incremento de las lluvias en el país de los próximos meses.
Según ha manifestado el director del INS, Juan Gonzalo López, la acción se va a concentrar en el fortalecimiento de las medidas de prevención para afrontar un eventual aumento de las enfermedades respiratorias, causadas por los diferentes tipos de virus de influenza.
Es una situación que se torna compleja toda vez que, de acuerdo con lo expresado por el epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Bogotá Luis Hernández, tradicionalmente en el segundo semestre hay un incremento de los virus respiratorios circulantes, de los cuales el de la influenza tipo estacional es el más frecuente.
En ese sentido, explican los expertos consultados, para el caso colombiano es indispensable que la sociedad tenga claridad sobre cómo diferenciar cuándo un caso puede estar relacionado con esa gripa estacional o con una manifestación del AH1N1.
En términos generales, la diferencia principal suele ser que el AH1N1 provoca fiebre durante más de tres días en los adultos y somnolencia profunda y prolongada en los niños. Sin embargo, la identificación puede tornarse compleja por la mutación del virus y del cambio en sus características de expansión, entre otras variables.
Así lo expresó Hernández al explicar cómo el AH1N1 se convirtió en un virus de transmisión autóctona, donde no necesariamente el afectado debió tener un vínculo con algún paciente proveniente del extranjero para entrar en contacto con la enfermedad.
Por eso, el riesgo sobre el aumento de casos está latente, reconocen en la Secretaría de Salud, aún más en el eventual caso de que el virus de la anteriormente llamada 'porcina' se torne más agresivo, mute o se integre con el estacional y deje sin efectos a los medicamentos, como ha ocurrido en otros países del mundo, según los reportes de la Organización Mundial de la Salud de la semana pasada.
Por lo pronto, el Ministerio de la Protección alista otra avanzada informativa hacia las entidades de salud del país. En esta se indicará nuevamente la obligación de establecer áreas aisladas para los pacientes sospechosos de AH1N1 en cada hospital, clínica o centro de salud, así como la distribución de nuevas dosis de medicamentos, aun cuando la mayoría de los infectados se recuperan aproximadamente en una semana sin necesidad de fármacos.
Como sea, de acuerdo con las curvas de crecimiento registradas por el INS, se estima que antes de finalizar el mes de julio el número de personas confirmadas con el virus en Colombia puede estar por el orden de los 160 pacientes.
Cuando los síntomas se confunden
La orden del ministro de Protección Social, Diego Palacio, es que un paciente sospechoso de virus AH1N1 debe ser atendido inmediatamente.
Según el Ministerio, los síntomas de la gripa AH1N1 tienen características parecidas a los de la influenza estacional: fiebre acompañada de tos, dolor de garganta, congestión y secreción nasal, dolor de cabeza, escalofríos o fatiga. De ahí el alto riesgo para el afectado. En este sentido, la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, señaló que los adultos que experimenten fiebre alta durante más de tres días deben acudir al médico, al igual que los niños que presenten letargo.
Estacional vs. AH1N1
El AH1N1 se replica con mayor rapidez y de manera más extensa en el tracto respiratorio, además de alcanzar mayor profundidad en los pulmones. De ahí su mayor riesgo de complicación para la salud del paciente frente a la tradicional gripe estacional.
Son algunas de las conclusiones de un par de investigaciones realizadas por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estadounidenses y el Centro Médico Erasmus en Rotterdam (Países Bajos), cuyos resultados se publicaron en la edición de julio de Science.
Aunque los dos grupos reconocieron que los resultados no son concluyentes en términos del poder de transmisibilidad del virus AH1N1, coincidieron en que este tipo de influenza genera consecuencias mucho más graves que la estacional. En el estudio se usaron hurones, a los cuales se les infectó con cepas de la gripa AH1N1 y con la estacional.