Una norma que rige hace no menos de una década en países primer mundo, que establece el uso del cinturón de seguridad y de sillas especiales para niños en vehículos particulares y de transporte escolar, será de obligatorio cumplimiento en Bogotá a partir del segundo semestre de este año.
El requisito -pionero en su naturaleza en Colombia- busca reducir el riesgo de lesiones mayores e inclusive de muerte de menores de edad durante los accidentes de tránsito. No se trata de una medida improvisada, como lo quisieron sugerir esta semana los gremios de transporte especial y escolar capitalinos al expresar sus reservas sobre la iniciativa.
Pese a las quejas de los transportadores -que pretenden dilatar la medida-, los estudios sobre el tema indican la inobjetable pertinencia y necesidad de implementar mecanismos de protección para los pequeños pasajeros.
Uno de ellos, realizado por la firma sueca de seguridad automotriz Autoliv junto con el Real Automóvil Club de España, determinó que la sola utilización de los dispositivos de seguridad vehicular logra disminuir en un 75 por ciento la posibilidad de lesión o de fallecimiento de niños en caso de accidente automovilístico.
Para llegar a esa conclusión, los científicos simularon el choque frontal contra un muro a una velocidad de 64 kilómetros por hora. En el asiento trasero del automotor fueron ubicados un muñeco -que representaba a un bebé de nueve meses de edad y nueve kilos de peso- perfectamente ajustado en una silla de protección infantil, y otro con la talla y peso de un niño de tres años, sin protección alguna.
Los resultados del test reflejaron consecuencias diametralmente opuestas para los dos 'niños'. El análisis de impacto estableció que durante el impacto el menor que viajaba sin protección salió disparado hacia el vidrio panorámico con una fuerza de golpe equivalente a 650 kilos.
El resultado de la puesta en escena para este caso fue una fractura en ambas piernas por efecto del golpe contra las sillas delanteras, varias lesiones en los tejidos blandos más una serie de roturas de hueso en el pecho y la cadera debido a la violenta rotación que ejerció la inercia del impacto sobre el cuerpo. Por supuesto, los golpes contundentes en la cabeza tuvieron su aporte con consecuencias irreversibles y mortales.
Al contrario, los efectos del accidente para la réplica del bebé perfectamente ajustado a su silla -también conocidas como sistemas de retención infantil (SRI)- fueron mínimas: pequeñas laceraciones que no comprometieron su integridad física.
Allá menos, acá más
Las cifras de los investigadores suecos indican que en aquellos países donde esta clase de dispositivos de seguridad son objeto de estricto y obligatorio cumplimiento, los niveles de mortalidad infantil por causa de incidentes vehiculares en carretera no alcanzan el uno por ciento en promedio.
Cifra que contrasta con los registros colombianos donde, de acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, cerca del 8 por ciento de los muertos en accidentes de tránsito corresponden a menores de 18 años. De hecho, esta es la segunda causa de mortalidad violenta en el país después de los homicidios.
Por ello, a pesar de la resistencia de los transportadores, la Policía de Tránsito manifestó que intensificará los controles para verificar el acatamiento de la norma sobre el uso del cinturón y de los sistemas de retención infantil, como lo estableció el Decreto 36 de 2009 de Bogotá que, aunque ya está rigiendo, solo los faculta para imponer multas a partir del 6 de agosto próximo.
PARA TODAS LAS EDADES
De acuerdo con los expertos del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), los sistemas de retención infantil pueden variar según edad, peso y etapa de crecimiento.
- Niños hasta 10 kilogramos. Son sillas en forma de cestas que se ubican en los asientos traseros y de forma transversal, las cuales se aseguran a los cinturones de seguridad. Su uso es restringido para velocidades inferiores a los 60 kilómetros.
- Niños hasta 13 kilogramos. Como la anterior. Silla localizada en el asiento trasero y en sentido contrario al de la marcha.
- Niños hasta 18 kilogramos. La silla se pone en el asiento trasero y se asegura con cinturón de tres puntos.
- Niños entre 15 y 25 kilogramos. Silla con respaldo que se ubica en el puesto trasero, de manera frontal. Permite al niño usar el cinturón de seguridad del carro. Hay que asegurarse que este quede sobre la cadera y no sobre el abdomen.
- Niños entre 22 y 36 kilogramos. Es un cojín elevador que se pone en el puesto trasero, de modo tal que permite usar el cinturón del vehículo sobre la clavícula y la cadera.
OJO CON LA LESIÓN
-En un accidente de un carro que se desplace a 50 kilómetros por hora, las lesiones de un menor equivalen a la caída desde una altura de tres pisos.
- Los menores de 4 años tienen más posibilidades de morir en un accidente debido a que sus huesos y músculos no están completamente desarrollados.
- En menores de 2 años, las lesiones de cuello son las más frecuentes porque la columna vertebral aún es frágil para soportar la desproporción entre la cabeza y el cuerpo.
- Si un niño entre 4 y 10 años no está bien asegurado, tiene alto riesgo de sufrir traumatismos en la región abdominal.