Por cuenta de la ansiedad y de los motores de búsqueda ciertos usuarios pueden creer erróneamente que sufren enfermedades inexistentes.
Quién lo dijera: resulta que ahora la distancia entre sentir un simple dolor de cabeza y desarrollar un tumor cerebral está determinada por tan solo un clic, y el tiempo de evolución de la enfermedad depende -más que de unos condicionantes biológicos- de la velocidad de conexión a Internet y de la capacidad del computador del paciente.
Aunque la anterior apreciación describe una situación evidentemente exagerada y lejana de cualquier tipo de lógica médica, es un reflejo de esa influencia que ha empezado a ejercer la Red en cierto tipo de usuarios, particularmente en aquellos que viven navegando por el ciberespacio en busca de uno o más diagnósticos en un afán permanente por hallar respuesta a sus dolencias. El fenómeno es conocido como cibercondría.
Datos revelados por el estudio 'Cibercondría, estudios sobre la escalada de la preocupación médica en la búsqueda por Internet' presentado en diciembre por la división de investigación de Microsoft, señalan que las consultas a través de los motores sobre las dolencias de tipo más común en la mayoría de las ocasiones arrojan resultados que apuntan a escenarios fatalistas.
La investigación menciona, como ejemplo, que muchos de los datos disponibles en la Red sobre el dolor de cabeza tienen casi que un vínculo directo con los tumores cerebrales, a pesar de que la relación entre uno y otro sea pequeña y no concluyente en términos de diagnóstico médico.
Por ello, explica el psiquiatra de niños y adolescentes Álvaro Franco, es cada vez más común que ante el más mínimo síntoma el usuario caiga en un juego de exageración del dolor que lo hace pensar que sufre una enfermedad que no padece.
De acuerdo con el especialista, aunque cualquier persona puede ser víctima de este fenómeno, la población menor de edad es más vulnerable debido a la confianza casi absoluta que en ellos genera la información que circula por Internet.
"En este rango también entran, por supuesto, las personas con antecedentes de hipocondría, los que tienen problemas de ansiedad muy marcados y los sugestionables", agrega Franco.
Lo que se cree ver
En ese sentido, el médico especialista en rehabilitación Carlos Rueda explica que en el caso de las enfermedades crónicas la persona empieza a ver síntomas complejos y tiende a creer que será víctima del mal. Esto ocurre porque entra en una situación de pánico y angustia debido a que en muchas ocasiones la información disponible en Internet es cruda y sin ningún filtro.
Esta es, precisamente, una de las conclusiones relevantes de la investigación de Microsoft, la cual, según su director, el médico experto en ciencias informáticas estadounidense Eric Horvitz, es la primera que indaga de forma sistemática la ansiedad de los usuarios que llegan a la Red para buscar información sobre salud.
En ese orden de ideas, el estudio de Microsoft fue concluyente en establecer que el potencial de la web para incrementar la preocupación de los usuarios puede ser alto, especialmente en los que tienen formación limitada o escasa información básica de carácter médico. "Es un incremento infundado de la ansiedad con base en la lectura de los contenidos de salud en Internet", dice la investigación.
Vale resaltar que, de acuerdo con el proyecto 'Pew Internet and American Life' -iniciativa estadounidense que investiga el impacto de Internet en la sociedad- cerca del 4,5 por ciento de las búsquedas corresponden a asuntos de salud. Los cálculos de Microsoft, más conservadores, indican que el registro es de 2,5 por ciento.
Según el estudio del equipo de investigadores liderado por Eric Horvitz, es posible que la cibercondría se alimente por un fenómeno denominado escalada, que indica cómo el resultado de una búsqueda establece vínculos de ascenso de información desde un dato simple hacia otro con mayor grado de complejidad (el ejemplo del dolor de cabeza y el tumor cerebral).
Este es el punto en el cual, según el psiquiatra Franco, se hace evidente cómo los diferentes motores de búsqueda adquieren el potencial para escalar cualquier tipo de angustia, de preocupación y de ansiedad entre uno o varios usuarios que quieren encontrar respuesta precisa a sus respectivas dolencias y, por qué no, una cura.
Y eso es consecuencia, según describe la investigación de Microsoft, de que los motores de búsqueda no han sido diseñados como herramientas de diagnóstico. Estas aplicaciones se ven como un camino que lleva a un sinnúmero de sitios web -algunos de renombre otros de procedencia desconocida- que ofrecen información múltiple y variada sobre enfermedades y sus síntomas.
Es allí donde los expertos de Microsoft indican la necesidad de desarrollar buscadores que tengan la real capacidad de ofrecer resultados que lleven a sitios idóneos de salud donde se ofrezca información confiable y asesoría con el fin de evitar dolores de cabeza y preocupaciones al usuario ansioso que busca una respuesta a su mal.
De ahí la naturaleza del estudio, el cual a partir de la evaluación de la experiencia de los usuarios busca definir cuáles son los desafíos de los desarrolladores de los motores frente a fenómenos como la cibercondría.
Para el presidente de Microsoft Colombia, Jorge Silva Luján, "es claro que Internet no va a tomar el lugar del profesional de la salud y su propósito no es establecer diagnósticos. La idea es darle al usuario información sólida y confiable que le permita abordar el tema de la salud con mayor claridad y conocimiento frente a su médico".
LOS CONFIABLES
Existen decenas de páginas de Internet que abordan el tema de la salud con claridad y precisión. Generalmente corresponden a organizaciones de investigación científica o a instituciones de orden asistencial.
Quizá una de las de mayor rigurosidad es la de Medlineplus, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, que integra información detallada y actual sobre la gran mayoría de enfermedades existentes en el mundo. Los contenidos allí presentes son desarrollados por los diferentes Institutos Nacionales de la Salud de ese país.
La dirección es www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/nihinstitutes.html