(Página 2 de 2)
Las consecuencias para la salud física y mental no se hacen esperar. "Los niños se vuelven alérgicos a todo -dice Aguirre-. No tienen defensas porque nunca se topan con bacterias ni con patógenos, y por eso cuando salen se enferman". La afirmación va en la misma línea de la llamada 'hipótesis higienista', postulada en 1989 por el epidemiólogo británico David Strachan, según la cual los niños que viven en ambientes donde impera la asepsia presentan mayor riesgo de padecer alergias.
Desde el punto de vista de la salud mental, el psiquiatra Rodrigo Córdoba señala que las consecuencias del trastorno de déficit de naturaleza planteado por Richard Louv tiene validez pero aún como hipótesis. "No lo veo como una patología, sino como una patología premórbida", dice el experto. Sin embargo, sostiene que no carece de lógica afirmar que los niños retraídos, en sus casas, son más susceptibles de padecer depresión y, en consecuencia, "los que presenten este déficit deberían ser objeto de una valoración".
Ahora bien, Sergio Llano advierte que la función de Opepa no es curar las enfermedades infantiles, sino ofrecer una posibilidad para que los niños entiendan que ellos también hacen parte de la naturaleza. Según el biólogo, los jóvenes que han tenido algún contacto con el medio ambiente suelen ser menos crueles con los animales y las plantas, pues, en sus palabras, es difícil hacer daño a lo que se conoce.
El objetivo de la educación al aire libre también es que los niños y jóvenes colombianos, sin importar su condición social o cultural, abran los sentidos a los colores, olores y sabores del entorno natural. El proyecto, bajo el lema "dime y olvidaré, muéstrame y posiblemente recordaré, e involúcrame y entenderé", ha dado numerosas experiencias positivas. Según Aguirre, tras mirar una mariposa salir del capullo, los niños, antes pendientes del inhalador, se olvidan de que alguna vez tuvieron asma.
Los niños opinan
Andrés Felipe Pinzón: "Los animales silvestres no hay que tenerlos encerrados sino sueltos para que no se pongan tristes y no se les quiten los ánimos de volar".
Daniela Campo: "No sabía que las tortugas marinas son muy grandes y bonitas, pero qué lástima que pasen de ser tortugas libres a ser adornos para las casas y almuerzos exquisitos para los restaurantes".
Dina Luz Paguana: "Yo en Río Claro la pasé muy bien. Me gustó mucho cuando fui a la Cueva de los Guácharos y cuando fui a nadar y a caminar y vimos todo lo que pasaba por el aire y por el suelo: un tucán, una culebra y hormigas".
Sin peligro
Opepa ofrece cinco líneas de aprendizaje ambiental para jóvenes y niños entre los que se destacan los programas de educación al aire libre y los ecoclubes. La organización trabaja en unión con el Ministerio de Educación, y su objetivo es enseñar a los niños que acampar no tiene que ser incómodo ni peligroso, sino una forma divertida de aprender. Durante las excursiones -en las que se prohíbe llevar celulares o iPods-, hay un instructor por cada 10 niños. Los asistentes deben presentar un informe médico y están protegidos con todas las normas de seguridad para salidas al aire libre. Más información www.opepa.org