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ESPECTÁCULO DE CIRCO
Según los hallazgos de varios historiadores, entre los siglos XVI y XIX, el acto de renunciar a la comida pasó de práctica religiosa a maravilla natural. Las ayunadoras se convirtieron, al igual que los gigantes, los enanos, los obesos y otras "monstruosidades", en personajes de espectáculo público digno de noticias sensacionalistas.
Hay indicios de que las llamadas "niñas de ayuno" eran consideradas por algunos como un milagro, razón por la cual no era raro que miles de personas, incluidos reyes y dignatarios, las visitaran para ver su milagro o disfrutar su hazaña. Otros las llamaron "artistas del hambre" que entretenían a comensales de lujosos restaurantes en París y Berlín.
En la era victoriana, que estableció otros estereotipos, la excesiva delgadez de las mujeres fue asociada por los galenos con la melancolía, la histeria o el mal de amores. Y aunque en 1874, el inglés William Withey acuñó el término de "anorexia nerviosa", sólo hacia 1960 este diagnóstico entró a hacer parte de los manuales de salud mental.