La emergencia acelera el cumplimiento de las órdenes de la Corte Constitucional en la sentencia T-760. Así alcanzaremos la universalización en salud. Los beneficios de los 18 millones de afiliados del contributivo se unifican con los que tienen los 24 millones del subsidiado. Se asegura la actualización anual del POS, que pondrá los avances de la medicina al alcance de todos; así se desvirtúa la tesis de un POS disminuido. Los del subsidiado tendrán derecho a la salud en todo el país. Además, se destacan las siguientes medidas: liberación de recursos por 1,2 billones de pesos para sanear el sistema; consecución de recursos por un millón de millones de pesos por año -Hacienda dictó medidas tributarias a las industrias que, por Constitución, financian la salud-; disminución de costos de transacción en el sistema, y una decisión férrea de combatir la corrupción. Se creará el Órgano Técnico Científico, que resolverá dudas médicas de modo objetivo y científico. Se exigirá disciplina fiscal a hospitales públicos para que los recursos no se desperdicien. Se crearán mecanismos que harán más efectivos los dineros para la salud que superan los ámbitos del POS; para ello se creará el PES (Prestaciones Excepcionales de Salud). Se diseñan mecanismos para, temporalmente, arreglar controversias entre actores del sistema. En el Soat, la cobertura de la prima aumenta. Estas medidas -que requieren comprensión y análisis- deben ser vistas en su contexto único y no discriminadas por decreto o por artículo. Su lectura cuidadosa dará la dimensión que se merecen; el gran salto al goce efectivo a la salud de todos.
Por Diego Palacio
Ministro de Protección Social