'2010 será un año difícil', Luis Carlos Villegas

Foto: Rodrigo Sepúlveda / Cambio

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El presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas, dice que el desempleo continuará, que la recuperación mundial es débil y que la incertidumbre sobre la reelección afecta las decisiones empresariales. Sin embargo, optimista como siempre, considera que Colombia ha logrado importantes avances en la economía y en lo social que convierten al país en potencia regional, y que los candidatos presidenciales que aspiran a reemplazar  a Álvaro Uribe le dan tranquilidad al empresariado en materias como la seguridad y la política económica. Este fue su diálogo con CAMBIO sobre las perspectivas nacionales de cara al 2010.

¿Cómo analiza el aumento en el desempleo, que el DANE  acaba de conocer?

No me sorprendió, porque las diferencias en el tiempo entre la actividad económica y los puestos de trabajo siempre son muy grandes. La crisis del sector real empezó en julio del año pasado y no generó problemas de desempleo hasta enero de 2009. Hoy, cuando ya hemos tocado fondo y hay asomos de recuperación, la tendencia es a que aumente el desempleo. En buena parte del año entrante los niveles de desempleo aumentarán hasta 13,5 y 14 puntos y no van a caer rápidamente sino que se estabilizarán hasta 2011, cuando podremos volver a ver niveles del 10 por ciento. Sin embargo, hay que decir que hemos estado produciendo empleos en cantidades importantes: la última cifra bordea los 500.000 puestos de trabajo nuevos entre octubre de 2008 y el mismo mes de 2009.

¿A qué atribuye, entonces, el crecimiento de las cifras de desempleo?

A que hay más personas de lo normal buscando empleo por la caída de las remesas, que reduce el ingreso e impulsa a la búsqueda de un nuevo trabajo. Las regiones más afectadas son el Eje Cafetero, norte del Valle, Antioquia y Tolima. Pero, además, la incertidumbre económica de las familias lleva a que varios de sus miembros salgan a buscar trabajo ante la eventualidad de que el que tiene uno pueda perderlo.

Usted menciona la creación de empleo, pero la realidad es que el que más crece es el informal...

Sí, es preocupante que muchos de los trabajos que se están generando son informales, con ingresos por debajo del salario mínimo y jornadas más cortas que las normales. El tema del empleo no se ha afrontado con un plan de choque para generar nuevos puestos.

Y lo más grave es que la informalidad golpea también el sistema de salud...

Y todo lo que es contributivo: pensiones, riesgos profesionales, cajas de compensación, impuestos... Y un problema adicional es de medición. Tenemos que hacer un esfuerzo mayor de claridad porque, por ejemplo, para el DANE  toda empresa de hasta 10 empleos es informal. Si usted tiene una importante firma con 10 abogados, usted es una empresa informal para el DANE.

¿Cómo atacar estructuralmente el problema de la informalidad?

Rompiendo las barreras. Las personas o una pequeña empresa no son informales porque hayan tomado la decisión de serlo. Son informales porque las barreras para ser formales son demasiado costosas en servicios públicos, en materia de impuestos, en parafiscales... Yo he defendido las medidas de transición para las Pyme en los aportes parafiscales para que puedan, mientras están creciendo, pagar solo una parte de estos y después se vuelvan formales.

¿Qué opinan los empresarios sobre la sostenibilidad de la recuperación?

Hay incertidumbre, y no tanto por la situación doméstica como por la internacional. Cuando el Banco Central  Europeo o el FED de Estados Unidos dicen que hay grandes bancos en crisis que no han registrado todas las pérdidas en sus balances, el mundo vuelve y se estremece. Y está también lo de Dubai, que volvió a poner en estado de alerta a las instituciones. La recuperación en el mundo no es clara y tampoco su sostenibilidad.

¿Y la industria?

Ha caído más que otros sectores, pero la nuestra ha caído la tercera parte de lo que lo han hecho otros sectores industriales en el mundo. En ese sentido, nuestra capacidad de volver a crecer es más rápida.

¿Los empresarios han sido excesivamente cautelosos para generar empleo después de la crisis?

Sí, pero la caída del empleo formal ha sido menor que la caída de la producción. Aunque se cumplió la recomendación según la cual el último recurso al que debería recurrir un empresario en momentos de crisis es el de recortar la nómina, ahora cuando viene la recuperación las empresas son muy cautelosas y por eso el empleo se demora en florecer.

Pero en la época de 'vacas gordas', flexibilización laboral, exenciones a granel, eso no se tradujo en mayor empleo de calidad.

Yo creo que sí. Tuvimos meses por debajo del 10 por ciento, que para la historia  colombiana es casi un hito. Hay un doble problema en el tema del empleo y es que la transición del sector productivo a los nuevos puestos de trabajo está intervenida por la informalidad.

¿El exceso de gabelas para grandes empresas no debería revisarse?

Hay que analizarlo desde el punto de vista costo-beneficio. Por ejemplo, en materia de zonas francas, atraer 6.000 millones de dólares en inversión justifica las gabelas, que tengan el 15 por ciento del impuesto de renta, que puedan vender al mercado nacional y que puedan importar. Eso es lo que hacen otras economías del mundo: luchar por la inversión nueva, no por la vieja. Si las gabelas son demasiadas o no, depende frente a qué. El debate que proponen algunos economistas es "acabemos con todo eso" y eso no es lo correcto.

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