Agosto 27 de 2009

Luis Genaro Muñoz es el nuevo zar del café

Intrigas, clientelismo y pulso de poderes en la elección del nuevo gerente de la Federación de Cafeteros.

El miércoles 19 de agosto, en vísperas de una reunión del Comité Nacional de  Cafeteros -integrado por la totalidad de delegados de los 15 comités departamentales y los ministros de Hacienda, Comercio y Agricultura, y el Director de Planeación-, en la que armarían la terna de candidatos a la Gerencia de la entidad, el ex ministro Juan Camilo Restrepo, postulado por el Comité de Cafeteros de Antioquia que él representa, declinó su aspiración y dejó una constancia en la que advertía sobre la falta de garantías para la selección imparcial del sucesor de Gabriel Silva.

Según el ex ministro, Luis Genaro Muñoz, gerente (e), debió retirarse cuando su nombre entró a hacer parte de la baraja de candidatos, pues al no hacerlo quedaba en la doble condición de juez y parte. "El doctor Muñoz ha seguido ejerciendo la doble función de gerente general y de candidato, lo cual, evidentemente, riñe con el mandato del Congreso Cafetero del 6 de agosto",  decía Restrepo en la constancia. Y agregaba: "Algunos directores ejecutivos han venido ejerciendo presiones y acosos sobre los varios comités departamentales para que sus preferencias se inclinen por el candidato de la administración".

Pero, además, Restrepo estaba ya convencido de que, aparte de las presiones mencionadas para favorecer a Muñoz, había una especialmente poderosa: la del Gobierno. El jueves 20, cuando deliberó de nuevo el Comité Nacional, representantes de Antioquia, Caldas, Quindío, Cundinamarca y Boyacá respaldaron al ex ministro conservador y sentaron su voz de protesta por lo que estaba ocurriendo.

CAMBIO pudo establecer en fuentes cercanas a la Casa de Nariño y de la misma Federación, que ya en ese momento un sector del gremio y el Gobierno se habían cruzado duros mensajes relacionados con la autonomía de la entidad. Dirigentes que apoyaban los planteamientos de Restrepo le hicieron saber al presidente Uribe que consideraban un 'irrespeto' que hubiera terminado por imponer una terna en la que al nombre de su candidato in pectore, sumaba otros dos muy cercanos a la Casa de Nariño: Juan Guillermo Ángel y Luis Guillermo Echeverri. Como respuesta, funcionarios del Gobierno replicaron que resultaba más 'irrespetuoso' que algunos cafeteros hubieran querido llevar a la Gerencia del gremio  a uno de los más duros críticos de las políticas económicas del Gobierno.

Leña a la candela

Esta semana, el lunes 24, el ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes  puso su pica en Flandes y añadió ingredientes a la controversia en una columna publicada en Portafolio, "El ocaso del poder cafetero", en la que comparó a la Federación -poderosa en el pasado- con un tigre al que le han arrancado los colmillos y que ni siquiera es capaz de nombrar su gerente en forma autónoma. Y aunque reconocía los atributos de los integrantes de la terna, todos muy cercanos al Gobierno, señalaba que su escogencia "no es fruto de un proceso democrático ni refleja las preferencias del gremio". 

Pero Hommes no paró ahí y procedió a señalar los 'peros' de los candidatos, 'peros' que comparten importantes dirigentes cafeteros. De Muñoz  señaló que viene de un departamento (Cauca) que no está entre los grandes productores de café, y que es ficha de Silva, que prefiere que sea su sucesor para "que le cuide la espalda", y a quien encargó de la gerencia "con todas las herramientas del cargo para aceitar la elección del 'candidato oficial' con recursos del gremio".

De Ángel decía que su inclusión en la terna es "casi milagrosa", porque ha sido enemigo declarado de la Federación -como miembro del Senado promovió sin éxito un proyecto para transformarla en un organismo de economía mixta en el que el Gobierno tendrían mayor peso- y es rival político de los miembros del Comité de Cafeteros de Risaralda, su departamento. Y de Luis Guillermo Echeverri sostenía que su carrera "ha sido realmente asombrosa, casi de novela de Corín Tellado". En dos días, de miércoles a jueves de la semana pasada, se bajó de un avión que lo traía de Washington donde tiene un cargo en el BID,  fue a la Federación a pedir que lo tuvieran en cuenta y quedó en la terna, luego de lo cual fue a conocer a los miembros del Comité de Cafeteros de Antioquia.

Antes de la elección, Hommes no era una voz aislada. Hacía eco a la inconformidad de importantes dirigentes del gremio, que sentían que a los cafeteros no les iba a quedar más remedio que escoger a uno de los tres señalados a dedo por el Gobierno que tenía la sartén por el mango porque, aseguraba, "financia una buena porción de los gastos de extensión, de investigación y muchos comités departamentales con el Presupuesto Nacional".

Como la Federación administra el Fondo Nacional del Café que se sostiene no solo con las contribuciones de los cafeteros sino con recursos estatales, la entidad es para el Gobierno un instrumento clave para sus proyectos de inversión social en el campo, donde la mitad de los municipios son cafeteros y uno de cada tres campesinos siembra café. Son más de 500 mil familias -cerca de dos millones de personas- que constituyen un invaluable potencial electoral. La Federación tiene una oficina en cada municipio y más de 1.200 agrónomos y técnicos para visitar las fincas cafeteras. 

Clientelismo

No es la primera vez que el Gobierno mete la mano en la selección del gerente de la Federación. Es una vieja costumbre que la elección sea concertada entre cafeteros y Gobierno que, de hecho, tiene en el Comité Nacional tantos votos como el gremio. En la década del treinta, por ejemplo, el presidente Alfonso López Pumarejo envió una carta a los cafeteros en la que les pedía elegir a don Manuel Mejía Jaramillo, quien asumió el cargo en 1938 y murió en su ejercicio en 1958, a los 71 años. Más recientemente, el presidente Andrés Pastrana se jugó a fondo por Juan Camilo Restrepo quien alcanzó a ser elegido pero no pudo ocupar el cargo. "Si Juan Camilo no fue gerente fue porque se lo impidió una inhabilidad derivada del hecho de haber sido ministro de Hacienda", sostiene un dirigente cafetero.

Pero si bien es cierto que el Gobierno siempre se ha metido a fondo en la escogencia de la cabeza del gremio cafetero, en esta oportunidad fue evidente el peso específico del ingrediente político, entre otras razones por la proximidad de la campaña electoral. Pero, además, porque el Gobierno no quería que los conservadores -independientemente de que hoy sean sus aliados en el Congreso- recuperaran la gerencia. De ahí la campaña contra el ex ministro Restrepo, emprendida personalmente por el ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga y tramitada por el actual gerente, en la cual no ha faltado el juego clientelista, especialmente con los comités más pequeños, como el de La Guajira, que solo significa el 1,7 por ciento del mercado, pero cuyo voto pesa lo mismo que el de los que representan porcentajes mucho más altos.

Según dirigentes cafeteros consultados por CAMBIO que pidieron reserva de sus nombres, el "candidato oficial" hizo bien el oficio de voltear los votos que estaban con el ex ministro mediante ofertas de tentadores cargos como la gerencia técnica de la Federación, hoy en cabeza de Édgar Echeverri Gómez, próximo al retiro; la gerencia de Almacafé, posición que ocupa Gonzalo Rivera, también próximo a la jubilación; la gerencia administrativa de la entidad (en cabeza del propio Muñoz) y la de Café Liofilizado. Pero también, y al mejor estilo oficial, con el ofrecimiento de ayudas y subsidios que irían directamente a los bolsillos de los propietarios de fincas. 

Tampoco es la primera vez que la elección se da en medio de disputas y diferencias internas. La de Gabriel Silva, por ejemplo, se produjo en medio de una división muy profunda. Algunos de los comités más poderosos defendían la permanencia de Jorge Cárdenas Gutiérrez, mientras otros apoyaban la candidatura de Álvaro Villegas, ex director de la oficina de Nueva York,  y el de Caldas impulsaba la de Emilio Echeverri.

El nombre de Juan Manuel Santos, quien durante nueve años representó a Colombia en la Organización Internacional del Café con sede en Londres,  surgió para zanjar las diferencias pero tenía la misma inhabilidad de Restrepo, lo cual le abrió el camino a Gabriel Silva, el primer gerente no cafetero de la Federación, en medio de una de las peores crisis del gremio: sin pacto cafetero y régimen de cuotas que garantizaba ingresos estables a los productores, con el precio del café en su punto más bajo de la historia, la revaluación del peso por las nubes y tasas de interés del 50 por ciento.

La crisis llevó a que, por primera vez, la Federación necesitara recursos del Gobierno, y en buena medida por las buenas relaciones de Silva con el gobierno de Uribe, desde 2002 los cafeteros recibieron un billón de pesos en subsidios y recursos para el Plan de Reconversión Cafetera, para resembrar 300 mil hectáreas de café resistente a la roya.

En esta oportunidad, el palo tampoco está para cucharas. La división quedó protocolizada con el anuncio del Comité de Antioquia de que votaría en blanco en el Congreso como protesta "por el no reconocimiento de Juan Camilo Restrepo en la terna inicial", como lo expresó Darío Saldarriaga, presidente del mismo. Por su parte, Mario Gómez, presidente del Comité de Caldas y uno de los más prestigiosos dirigentes del gremio, secundó la posición del primero y agregó que existen profundas molestias por "la intervención directa del Gobierno en el proceso gremial", razón por la cual están buscando el apoyo para el voto en blanco de los comités  de Cundinamarca, Quindío y Boyacá.

El ex gobernador de Caldas Emilio Echeverri, por muchos años ejecutivo de la Federación, considera que no había razón para que la escogencia del nuevo gerente se convirtiera en una puja política. "Podría afectar la buena imagen del que tradicionalmente ha sido un gremio muy poderoso y la confianza del producto insignia de Colombia en el exterior", dice. No obstante estas consideraciones, es un hecho que la puja política ya había dado los primeros resultados: la baja de Juan Camilo Restrepo y la protesta de los comités de Antioquia y Caldas, los más tradicionales.

Y a todo este entramado hay que agregarle un ingrediente y es que detrás de esos dos poderosos comités que aspiraban a que el ex ministro Restrepo llegara a la Gerencia de la Federación, habría un ingrediente con olor a revancha que es de vieja data: volver por los fueros de Jorge Cárdenas y de su gestión que, de cierta forma, fue puesta en tela de juicio por su sucesor Gabriel Silva. 

Como nunca, la escogencia del gerente de la Federación estuvo rodeada de intrigas, pugnas intestinas y pulsos de poderes, pero así como el Gobierno ejerció su poder de veto, las apuestas eran porque también impondrá al candidato de sus preferencias en el Congreso Nacional. Una elección que estaba anunciada.

Un hombre fogueado en mil batallas

Es administrador de empresas egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, con estudios en Diseño y Evaluación de Proyectos y  Programas de Desarrollo Directivo. Nació en Popayán el 27 de febrero de 1960 y está vinculado a la Federación desde 1991, cuando asumió como gerente de  Almacenes Generales de Depósito de Café, Almacafé S.A., en Cauca. Siete años después, desde la Gerencia Administrativa y Financiera de Almacafé en Bogotá,  trabajó en la definición del  Plan Estratégico, la mejora de los indicadores financieros,  la implementación del Sistema de Información e Intercambio de Tecnología con la Federación Nacional de Cafeteros y, en plena crisis financiera de finales de los años noventa,  asumió la Dirección Financiera y Administrativa de la Federación. Por su experiencia administrativa, Gabriel Silva lo ascendió a gerente administrativo y lo nombró presidente de la Promotora de Café Colombia, Procafecol S.A., empresa creada para desarrollar el proyecto de valor agregado y las Tiendas Juan Valdez.

Uno de sus principales logros ha sido el diseño de un sistema de gerencia de gestión estratégica basada en indicadores, hecho que convirtió a la Federación en la única organización colombiana incluida en el Salón de la Fama de la Corporación Balanced Scorecard.

Desde 2002 es el  responsable de la Cooperación Internacional que aporta cerca del 20% de los recursos de inversión social. También de la celebración y ejecución de los convenios de inversión con el Gobierno y otros organismos como el Bienestar Familiar y la Oficina del Alto Comisionado de Paz. La Federación es considerada la tercera ONG más grande del mundo por el monto de recursos que destina a inversión social. Ha sido un hombre que concentra poder, pues además de la Gerencia Administrativa, Muñoz ha sido gerente de Buencafé-Liofilizado de Colombia, planta  ubicada en Chinchiná, Caldas, que pasó de producir 7.500 a 11.500 toneladas.

Ver Términos y Condiciones.

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.