Luis Genaro Muñoz es el nuevo zar del café

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Como la Federación administra el Fondo Nacional del Café que se sostiene no solo con las contribuciones de los cafeteros sino con recursos estatales, la entidad es para el Gobierno un instrumento clave para sus proyectos de inversión social en el campo, donde la mitad de los municipios son cafeteros y uno de cada tres campesinos siembra café. Son más de 500 mil familias -cerca de dos millones de personas- que constituyen un invaluable potencial electoral. La Federación tiene una oficina en cada municipio y más de 1.200 agrónomos y técnicos para visitar las fincas cafeteras. 

Clientelismo

No es la primera vez que el Gobierno mete la mano en la selección del gerente de la Federación. Es una vieja costumbre que la elección sea concertada entre cafeteros y Gobierno que, de hecho, tiene en el Comité Nacional tantos votos como el gremio. En la década del treinta, por ejemplo, el presidente Alfonso López Pumarejo envió una carta a los cafeteros en la que les pedía elegir a don Manuel Mejía Jaramillo, quien asumió el cargo en 1938 y murió en su ejercicio en 1958, a los 71 años. Más recientemente, el presidente Andrés Pastrana se jugó a fondo por Juan Camilo Restrepo quien alcanzó a ser elegido pero no pudo ocupar el cargo. "Si Juan Camilo no fue gerente fue porque se lo impidió una inhabilidad derivada del hecho de haber sido ministro de Hacienda", sostiene un dirigente cafetero.

Pero si bien es cierto que el Gobierno siempre se ha metido a fondo en la escogencia de la cabeza del gremio cafetero, en esta oportunidad fue evidente el peso específico del ingrediente político, entre otras razones por la proximidad de la campaña electoral. Pero, además, porque el Gobierno no quería que los conservadores -independientemente de que hoy sean sus aliados en el Congreso- recuperaran la gerencia. De ahí la campaña contra el ex ministro Restrepo, emprendida personalmente por el ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga y tramitada por el actual gerente, en la cual no ha faltado el juego clientelista, especialmente con los comités más pequeños, como el de La Guajira, que solo significa el 1,7 por ciento del mercado, pero cuyo voto pesa lo mismo que el de los que representan porcentajes mucho más altos.

Según dirigentes cafeteros consultados por CAMBIO que pidieron reserva de sus nombres, el "candidato oficial" hizo bien el oficio de voltear los votos que estaban con el ex ministro mediante ofertas de tentadores cargos como la gerencia técnica de la Federación, hoy en cabeza de Édgar Echeverri Gómez, próximo al retiro; la gerencia de Almacafé, posición que ocupa Gonzalo Rivera, también próximo a la jubilación; la gerencia administrativa de la entidad (en cabeza del propio Muñoz) y la de Café Liofilizado. Pero también, y al mejor estilo oficial, con el ofrecimiento de ayudas y subsidios que irían directamente a los bolsillos de los propietarios de fincas. 

Tampoco es la primera vez que la elección se da en medio de disputas y diferencias internas. La de Gabriel Silva, por ejemplo, se produjo en medio de una división muy profunda. Algunos de los comités más poderosos defendían la permanencia de Jorge Cárdenas Gutiérrez, mientras otros apoyaban la candidatura de Álvaro Villegas, ex director de la oficina de Nueva York,  y el de Caldas impulsaba la de Emilio Echeverri.

El nombre de Juan Manuel Santos, quien durante nueve años representó a Colombia en la Organización Internacional del Café con sede en Londres,  surgió para zanjar las diferencias pero tenía la misma inhabilidad de Restrepo, lo cual le abrió el camino a Gabriel Silva, el primer gerente no cafetero de la Federación, en medio de una de las peores crisis del gremio: sin pacto cafetero y régimen de cuotas que garantizaba ingresos estables a los productores, con el precio del café en su punto más bajo de la historia, la revaluación del peso por las nubes y tasas de interés del 50 por ciento.

La crisis llevó a que, por primera vez, la Federación necesitara recursos del Gobierno, y en buena medida por las buenas relaciones de Silva con el gobierno de Uribe, desde 2002 los cafeteros recibieron un billón de pesos en subsidios y recursos para el Plan de Reconversión Cafetera, para resembrar 300 mil hectáreas de café resistente a la roya.

En esta oportunidad, el palo tampoco está para cucharas. La división quedó protocolizada con el anuncio del Comité de Antioquia de que votaría en blanco en el Congreso como protesta "por el no reconocimiento de Juan Camilo Restrepo en la terna inicial", como lo expresó Darío Saldarriaga, presidente del mismo. Por su parte, Mario Gómez, presidente del Comité de Caldas y uno de los más prestigiosos dirigentes del gremio, secundó la posición del primero y agregó que existen profundas molestias por "la intervención directa del Gobierno en el proceso gremial", razón por la cual están buscando el apoyo para el voto en blanco de los comités  de Cundinamarca, Quindío y Boyacá.

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