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Estos avances se obtuvieron en los altos tribunales, con los argumentos del Derecho y la jurisprudencia, y sin necesidad de lanzar campañas electorales ni conseguir votos en la plaza pública. La vía jurídica no solo ha transformado de manera positiva la vida cotidiana de los homosexuales. También ha ayudado a consolidar un liderazgo técnico y organizativo de alto nivel intelectual y envidiable entrenamiento legal.
Si el balance en materia de demandas y tutelas es positivo, está en rojo en materia de leyes aprobadas por el Congreso y urnas. La experiencia de los activistas gays impulsando proyectos de ley en el Congreso no ha sido fructífera. En los últimos nueve años varios congresistas han presentado cinco proyectos de ley para reglamentar los derechos patrimoniales y de seguridad social de las parejas del mismo sexo. La senadora liberal Piedad Córdoba, por ejemplo, presentó los proyectos de ley 85 de 2001 y 43 de 2002 que no fueron siquiera debatidos, mientras que el 113 de 2004, con ponencia del entonces senador del Polo Carlos Gaviria, no fue aprobado.
El proyecto 130 de 2005, que fue iniciativa del entonces senador uribista Álvaro Araújo, ha sido el único que ha logrado surtir la totalidad de los cuatro debates parlamentarios. Además, su trámite fue acompañado de una amplia discusión pública en la que sentaron sus posiciones los actores políticos más importantes del país, incluido el propio presidente Álvaro Uribe. Sin embargo, como resultado de una maniobra política, la iniciativa naufragó en la etapa de conciliación y simboliza la frustración del movimiento LGBT con los caminos parlamentarios para el avance en su agenda de derechos. A pesar de que en la actual legislatura fueron radicados varios proyectos que afectan a la población gay, como el de antidiscriminación de los senadores uribistas Armando Benedetti y Gina Parody, y el de los "crímenes de odio" del congresista del Polo Venus Silva, las perspectivas para que avancen sus respectivos trámites no son halagüeñas. En conclusión, como lo sentencia el informe de derechos humanos de 2007 de Colombia Diversa, "el movimiento de lesbianas, hombres gay, bisexuales y transgeneristas ha acudido sin éxito a la protección mínima de sus derechos por la vía parlamentaria".
La vía jurídica
Este bloqueo legislativo de las iniciativas pro-homosexuales pareciera confirmar que en Colombia no es políticamente rentable hacer explícita la orientación sexual. Las razones detrás son diversas. En primer lugar, tradicionalmente la actividad política ha mantenido la esfera privada por fuera del debate público. Mientras en otras democracias los valores familiares, morales y religiosos forman parte integral de los discursos, los políticos colombianos -y el cubrimiento de los medios de comunicación- han sido y son extremadamente respetuosos de la vida personal. Esto ha garantizado que los políticos homosexuales no sientan mayor presión ni incentivo para "salir del clóset". Al contrario, una manifestación pública de su orientación o, lo que es peor, hacer campaña con la identidad sexual, sería castigado.
Diversidad e ideología
Un segundo aspecto está relacionado con la propia población LGBT. A diferencia de otras minorías étnicas, sindicatos o grupos de interés, los homosexuales no pueden ser considerados un bloque confiable de votos para atraer en una campaña. Al contrario, los gays reflejan la heterogeneidad y diversidad del país en materia socioeconómica, ideológica y de intereses. Aunque haya un cálculo político legítimo detrás de algunos congresistas que apoyan proyectos de ley de derechos homosexuales, la traducción tangible en votos de esos apoyos no es muy directa.
En tercer lugar, tal como lo vivió la campaña del edil Romero, existen asuntos de seguridad, prejuicios y desconfianza en las capacidades de liderazgo público que desmotivan la llegada de más políticos abiertamente homosexuales a los cargos de elección popular. Si las barreras de entrada a la actividad política son de por sí altas, hacer campaña con un agenda pro-gay las eleva aún más. Por último, para muchos políticos homosexuales exitosos en otras latitudes, en especial los que han triunfado en cargos del Ejecutivo, la orientación sexual es un accesorio. Un ejemplo es Bertrand Delanoe, actual alcalde gay de París, más conocido por sus políticas de espacio público y promoción del transporte alternativo. También Sam Adams, alcalde homosexual de Portland, Oregon (Estados Unidos), quien impulsa temas ambientales y de sostenibilidad. En el caso colombiano, el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal, ex alcalde de Tulúa y ex gobernador del Valle, y el homosexual abierto que más lejos ha llegado en cargos de elección popular, afirma que su condición no tiene relación con el apoyo que recibió de los votantes (ver entrevista).
Aun para los políticos gay, los derechos no pueden convertirse en la única agenda de su despacho. "Aunque el 60 por ciento de mis votos es de homosexuales, es necesario conectarse con una agenda que vaya más allá de eso", dice el edil Romero. No sorprende, entonces, que en una democracia como la colombiana con 268 congresistas, 32 gobernadores y alcaldes de ciudades capitales, 12.500 concejales y más de tres millones de homosexuales, el mayor elector LGBT abierto sea el edil Sebastián Romero con 1.060 votos en Chapinero.
'LOS PARTIDOS SON MÁS PACATOS QUE LAS MONJAS'
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Escritor y panelista de 'La luciérnaga'
El ex alcalde de Tuluá y ex gobernador del Valle, dice que los políticos no salen del clóset por temor a que la verdad se les devuelva como un búmeran.
CAMBIO. ¿Qué opina del activismo gay de Colombia?
Gustavo Álvarez G. Me parece tan respetable como inoficioso y autosegregacionista.
¿Por qué cree que aquí no ha habido activismo gay con fines electorales como en Estados Unidos y otros países?
Porque la estructura política y electoral impide cada vez más hacerlo independientemente, y los partidos políticos son más pacatos que las monjas de la caridad.
Durante su campaña para la Alcaldía de Tuluá en el 98 su oponente quiso ganarle terreno señalando su homosexualismo...
Por eso en un discurso dije que me elegían para gobernar con la cabeza, no con el culo y de una vez me quité de encima ese 'sambenito'.
¿El hecho de ser homosexual afectó en algo su gestión en la Alcaldía o en la Gobernación?
No, por el contrario, me hizo ganar el respeto absoluto de mis gobernados y, por qué no decirlo, el respaldo en situaciones difíciles. Finalmente, el impacto de un marica con cojones resultaba atrayente.
¿Entonces por qué cree que los gays no utilizan su condición para hacer política?
Porque la gran mayoría de los políticos gay no han sido capaces de salir del clóset. Temen que decir la verdad se les devuelva como un búmeran.
¿Qué tan difícil es salir del clóset?
Basta solamente encontrar las llaves o que alguien se las preste.
SENTENCIAS SOBRE LA POBLACIÓN LGBT
Estos son algunos de los recientes fallos más trascendentales de la Corte Constitucional que ponen a la legislación colombiana como una de las más avanzadas de América Latina.
C-075/07. Derechos patrimoniales.
C-336/07. Afiliación a salud como beneficiario de compañero permanente homosexual.
C-811/08. Sustitución pensional del compañero permanente del mismo sexo.
C-798/08. Deber y derecho de alimentos entre compañeros y compañeras permanentes del mismo sexo.
T-856/07. Afiliación de la pareja del mismo sexo a sistema de salud.
T-856/07. Seguridad social a las parejas gay.
C-029 de 2009. Más de 28 leyes demandadas para reconocer otros derechos políticos, cívicos y patrimoniales a parejas del mismo sexo.
Fuente: Colombia Diversa