Febrero 26 de 2009

DMG, crece el escándalo

Las investigaciones demuestran que hubo lavado de dinero y hasta asesinatos. Se complica la situación de Daniel Ángel.

Vea en Recursos Relacionados el seguimiento de la reunión entre Daniel Ángel, Luis Fernando Cediel y David Toledo, donde organizan el ingreso al país de siete millones de dólares y escuche las grabaciones.

Lo que hasta ahora se conoce sobre las actividades de DMG no es sino la punta del iceberg. Los investigadores del caso han hecho nuevos hallazgos que han incorporado al ya extenso expediente, que demuestran que detrás del negocio había una gigantesca operación de lavado de dinero, que el relacionista Daniel Ángel Rueda era el cerebro y que en esos movimientos vinculó a conocidos empresarios del Valle. Pero, además, el caso tiene ramificaciones escalofriantes que incluyen el asesinato de tres personas en Villavicencio.

El 13 de mayo de 2008, los investigadores que le seguían la pista a la cúpula  de DMG, la controvertida firma de David Murcia Guzmán, encontraron una prueba que podría comprometer aún más la situación jurídica de Daniel Ángel Rueda, hombre de confianza de Murcia. Se trata de dos conversaciones entre Ángel y Luis Fernando Cediel, esposo de Margarita Pabón, abogada de DMG, sindicada de lavado de activos y hoy detenida en El Buen Pastor.

Las comunicaciones, conocidas por CAMBIO, dejan en evidencia la cercanía de Ángel y Cediel y su complicidad en lo que parece ser una operación de blanqueo de cerca de siete millones de dólares -más de 17.000 mil millones de pesos- de un personaje que, según estableció CAMBIO, estuvo involucrado en el histórico desfalco a Foncolpuertos. En la primera conversación, Cediel le dice a Ángel: "Un cliente mío necesita pesos aquí. Es un cliente muy grande, 'Tigo'. Tiene siete palos en España en cuentas para transferir".

Sin inquietarse por el monto, Ángel le dice que tiene a la persona que podría prestar su nombre y que está en Melgar. La operación debe hacerse rápidamente y por eso Cediel le dice a Ángel: "Si vos me decís que sí, vos me das las cuentas donde deberían transferirse y la entrega acá se hace así, con tranquilidad, ¿me entendés? El martes empezás a mandarme algo, ¿me entendés?". Ángel le pregunta que si no puede ser en cash, y Cediel le repite que en una cuenta, y que son "siete palos".

La sombra de Foncolpuertos

En una segunda conversación del mismo día,  Ángel le dice a Cediel que acaba de hablar con el 'personaje' y que le dijo que "listo, que sí se podía hacer la vuelta". Cediel le dice que su cliente les pone el dinero en las cuentas que Ángel diga y le pregunta si él tiene cuentas afuera.

La respuesta es afirmativa. "La idea era que el cliente consignara el dinero en las cuentas de Ángel en el exterior y él aquí devolvía la plata con recursos de DMG", le dijo a CAMBIO uno de los investigadores mejor enterados del contenido del expediente.

Mediante la interceptación de otras conversaciones telefónicas, los investigadores pudieron establecer que Ángel y Cediel se reunirían en Bogotá con el personaje de marras, en el café Juan Valdés de la calle 73 con carrera 9ª. Era la oportunidad para identificarlo y por eso decidieron instalar en el sitio cámaras de video y micrófonos diminutos.

Hacia el mediodía del 14, Ángel ingresó al establecimiento y allí se encontró con una mujer que le entregó tres celulares. Minutos después llegó Cediel en un Volvo último modelo y cinco minutos más tarde se presentó el misterioso invitado, de cerca de 40 años, pelo largo y aspecto de ejecutivo. Más de una hora duró el encuentro.

Días más tarde y tras analizar fotografías y grabaciones, los investigadores identificaron al personaje: David Toledo Esquenazi, ex gerente del Fondo Financiero Especializado del Municipio Santiago de Cali, Bancali -entró en liquidación en 2007- y cuyo nombre apareció vinculado al escándalo de Foncolpuertos.

En 1998, la Fiduciaria del Pacífico, bajo la gerencia de Álvaro José Lloreda, le vendió a Bancali, cuyo gerente era Toledo, los derechos que había adquirido sobre mandamientos de pago de 168 ex trabajadores de Colpuertos.  Según el expediente del caso, Toledo recomendó la compra con el argumento de que, al ser una deuda de la Nación, "el riesgo era cero".

Años después, Lloreda y su hijo Jorge Alberto fueron condenados a nueve años de cárcel por la venta de esos mandamientos que eran ilegales. Toledo fue absuelto del delito de peculado pero el 17 de julio de 2006 fue condenado por peculado culposo en el ejercicio de su cargo, por el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de Cali.

Dados estos antecedentes, la Fiscalía decidió investigar sus cuentas bancarias en Colombia y en el exterior para establecer si el dinero de la jugosa operación de los "siete palos" tiene algo que ver sus actividades en la gerencia de Bancali.

Y como Ángel reconoce en una de las conversaciones con Cediel que tiene cuentas en el exterior, la Fiscalía les sigue la pista a sus movimientos bancarios pues no descarta que también se haya prestado para operaciones delictivas. 

Ángel aseguró en las entrevistas que dio a Semana y a María Isabel Rueda en El Tiempo que no sabía lo que significaba el lavado de activos y que por eso el día en que fue capturado tuvo que preguntarle a su abogado en qué consistía el delito. En el acuerdo con la Fiscalía, Ángel aceptó el cargo de lavado de dinero derivado de la captación masiva, pero los nuevos hallazgos podrían enredarle aún más su situación jurídica.

Al aceptar el acuerdo con Ángel, la fiscal del caso, Luz Ángela Bahamón, dejó consignado en el acta: "Daniel Ángel Rueda era sin duda la persona que relacionaba a notables personalidades y asesores del país con el señor David Murcia Guzmán y su conglomerado empresarial, pues no en vano gozaba de la confianza plena de este".

Ante la reflexión de la Fiscal, el abogado Juan Carlos Saavedra Guzmán estuvo de acuerdo con una rebaja de la mitad de la pena para su cliente y firmó un acuerdo en el que Ángel se declaraba culpable de lavado  de activos.

Más líos

En la telaraña de irregularidades de DMG hay un capítulo aún no explorado. Se trata de la posible responsabilidad de miembros de la organización en el asesinato de tres personas en Villavicencio, Meta.

Cuando William Suárez, cuñado de David Murcia, y Margarita Pabón, abogada de DMG, hacían acuerdos con la Fiscalía para aceptar cargos por lavado de activos, comenzaron a recibir amenazas. Una de ellas llegó por escrito a la casa de la madre de Suárez: "Acuérdese de los muertos de los blindados de Villavicencio".

En efecto, el 20 de diciembre pasado, tres personas aparecieron muertas y con huellas de tortura dentro de un campero Toyota abandonado en la vía que conduce al conjunto de vivienda Centauros en Villavicencio. Sus nombres:  Édgar Ernesto Hernández, Gustavo Adolfo Quintana y Nílver Jesusita Campo, quienes a juzgar por la información judicial tenían nexos con DMG. El vehículo, con blindaje grado tres, no autorizado por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad, pertenecía al equipo de protección de Murcia.

Los investigadores fueron más allá y encontraron que la camioneta había sido blindada en la compañía Blitec, una empresa que en los últimos meses fue señalada de tener vínculos con las empresas de David Murcia. Por esa razón, la Superintendencia le canceló el permiso de funcionamiento y hoy su representante legal, Nimrod Goy, hace esfuerzos por recuperar el nombre de su compañía.

Así las cosas, Murcia no solo deberá explicar el origen de los recursos de DMG sino revelar lo que sabe del triple homicidio, pues los investigadores tienen serios indicios de que detrás de la advertencia a Suárez sobre los muertos de Villavo podría estar el propio Murcia, interesado en atemorizar a sus antiguos socios con el fin de silenciarlos y evitar que revelaran la verdad sobre el origen de los recursos de DMG. De cualquier manera el capítulo final de esta historia no está escrito.

CONVERSACIÓN 1

Luis Fernando Cediel:  ¿Qué hubo mijito?
Daniel Ángel: ¿Cómo andas?
Cediel: Bien, por acá hermano, ¿dónde estás?
Ángel: Por aquí que me tienen volteando, güevón, buscando unos papeles de una vieja que se va mañana. Estoy buscando una información ahí... Entonces, ¿cómo es el maní? Explíqueme otra vez.
Cediel: ¿Tienes un fijo?
Ángel: No, por aquí podemos hablar bien.
Cediel: Haber, un cliente mío necesita pesos aquí. Es un cliente muy grande, 'Tigo'. Tiene siete palos en España en cuentas para transferir.
Ángel: OK, yo tengo el hombre que se encarga de hacer eso. Pero, marica, ¿y para cuándo es eso?
Cediel: Pa' ya, pal' lunes.
Ángel: Por eso, listo. Este man está en Melgar, yo hablé con él anoche cuando tú me llamaste. ¿Pero entonces cómo sería la vaina?
Cediel: Si vos me decís que sí, vos me das las cuentas donde deberían  transferirse y la entrega acá se hace así, pues con tranquilidad, ¿me entendés? El martes empezás a mandarme algo, ¿me entendés?
Ángel: ¿Pero para entregarlo acá en la capital?
Cediel: Sí.
Ángel: ¿Y el man dónde nos pone eso a nosotros, en una cuenta? ¿No puede ser en cash?
Cediel: No, en cuenta. La tiene en cuenta, entonces en cuenta. Es 'Tigo' imagínate, clientes 'Tigo'.
Ángel: ¿Siete euros?

CONVERSACIÓN 2

Ángel: ¿Qué hubo profesor?
Cediel: ¿Entonces?
Ángel: Ahí toca hablar muchos temas, muchas cositas ahí. Entonces veámonos el lunes después de almuerzo con este personaje. Yo acabé de hablar con él y me dijo que listo, que sí se podía hacer la vuelta, que necesitaba saber unos datos muy importantes. Entonces nos reunimos personalmente y hablamos de eso con tu amigo y listo. ¿El tipo nos pone eso en cuentas allá?
Cediel: El tipo nos pone a las cuentas que vos digás. ¿Vos no tenés cuentas afuera?
Ángel: Sí.
Cediel: Eso. Nosotros les decimos el número de cuenta y dónde, y ellos mandan la transferencia.
Ángel: Listo, de una.
Cediel: ¿Querés que nos veamos tú y yo primero?
Ángel: (Inaudible) para saber cómo vamos vos y yo, y cuadrar una cosita en la casa.

"VOY A HACER Y A DESHACER CON ESE BUFETE"

En una reveladora conversación que sostuvo con dos de sus principales socios, el jefe del grupo DMG expresa su satisfacción por la contratación de algunos de los más reconocidos abogados del país, entre los que se encuentran el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar y el ex vicefiscal Jorge Armando Otálora. También habla sobre el supuesto control que tiene en los medios de comunicación para impedir que hablen mal de DMG.

Murcia: Aló
Ángel: ¿El flaco de oro?
Murcia: ¿Cómo vas?
Ángel: Ya estoy en el aeropuerto, apenas estoy llegando.
Murcia: ¿Ya te viste con Margarita?
Ángel: Ella se está chequeando, ¿quieres que te la pase?
Murcia: No. Era para saber cómo van.
Ángel: Estamos acá firmes. Ahí te mantendremos informados. David espera te paso a Margarita.
Margarita: Hola, ¿cómo vas? Ayer cerré con Otálora, bueno.
Murcia: Sí, eso me estuvo contando Dani.
Margarita: Tenemos a Barbosa y a Bernal también, y ya se armó todo el grupo. Mañana Bernal y Otálora se reúnen y ya Barbosa me dijo que sí. Los arreglé mensuales para que estén sin límite de horas trabajando con nosotros.
Murcia: Muy bueno. Ojalá que les vaya muy bien.
Margarita: Cualquier cosa Otálora va a estar al frente mientras yo no estoy, cualquier urgencia que tengas, cualquier inquietud que tengas o se presente (...) para todo lo que necesites, de pronto que salga un vocero a hablar,  Otálora está pendiente de todo lo que vas necesitando.
Murcia: Ahí hablé con todos los medios y me prometieron que no van a sacar nada durante toda esta semana.
Margarita: ¿Cuándo hablaste con ellos?
Murcia: Risas... desde arriba di la orden. Hablé con mi papá y tuvimos una reunión bastante fuerte y le dije que ayudara en esa parte y me dijo que listo. Que me dejen quieto y que si van a hablar algo, que sea bueno.
Margarita: Ah, bueno, él es el que manda (...) y viste que tuviste buenos comentarios en La Luciérnaga el viernes por la noche, sí?
Murcia: Eso me dijeron (...) De todas maneras yo voy a coger ese bufete y voy a hacer y deshacer cuando llegue (risas).
Margarita: No hagas eso.
Murcia: No, pero para bien. Los voy a poner a camellar.
Margarita: Bueno...

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