Los mensajes de Alan Jara en su liberación

(Página 3 de 3)

La decisión presidencial, anunciada pasada la media noche del domingo, significaba, ni más ni menos, la cancelación de la operación humanitaria, pues excluida la senadora liberal, tanto el gobierno de Brasil como el CICR, se quedaban 'en el aire' por cuanto la guerrilla solo había confiado a Córdoba las coordenadas de todas las liberaciones. Tanto la Cruz Roja Internacional, como la primera dama Lina Moreno, a petición de la esposa de Alan Jara, fueron determinantes para que Uribe reversara la decisión y autorizara a Córdoba para que continuara con su gestión humanitaria.

Como resultado de lo anterior, el pasado martes Alan Jara volvió a la libertad. Una vez en Villavicencio, su tierra, hizo gala de un humor inteligente y fino, pero también aprovechó la ocasión para enviar mensajes en varias direcciones. 

Jara tuvo la valentía de denunciar que la guerrilla usa métodos atroces contra los secuestrados y se refirió al drama que viven dos de sus ex compañeros de cautiverio, quienes llevan más de dos años atados entre sí por el cuello con una cadena que los obliga a estar en la selva como si se tratara de siameses unidos por la crueldad de las Farc. Y dijo, además, que "a mí la guerrilla me raponeó siete años de mi vida que ya nunca podré recuperar".

El ex gobernador en su primera intervención como hombre libre tampoco ahorró críticas para el gobierno de Uribe y para el Estado colombiano a quienes acusó de ser responsables por omisión de la suerte de los secuestrados y de muchos homicidios anunciados por las propias víctimas antes de ser asesinados por los paramilitares. Al respecto afirmó que "en Colombia son muchos los jóvenes que ingresan a la guerrilla por la falta de oportunidades".

"Yo no tengo nada que agradecerle al presidente Álvaro Uribe", dijo Jara con desenfado. Y, sin abandonar su tono reposado, cuestionó la férrea oposición del Gobierno a un intercambio humanitario de secuestrados por guerrilleros presos. Para él, esta conclusión es lógica: "Si la política de seguridad democrática es tan sólida y perdurable como la cree el Presidente, no hay razón entonces para temer que el intercambio humanitario la vaya a debilitar".

Dentro de esa misma línea de pensamiento, Jara anunció ante más de un centenar de periodistas que no cejará en su empeño por conseguir la liberación de los compañeros de secuestro que aún siguen cautivos. Los mencionó a cada uno de ellos por sus nombres y su promesa cobró el tono de un compromiso.

Según él, a despecho del Gobierno, las Farc están lejos de ser derrotadas. "Todavía hay muchos guerrilleros y la mayoría son muy jóvenes. Al mencionarlo, recalcó que él y quienes siguen secuestrados han sido rehenes y víctimas de una omisión, pues mientras el verdugo (las Farc) dispara y pone condiciones infrahumanas, el Gobierno no hace nada para evitarlo".

La larga y extenuante jornada del ex Gobernador terminó el martes a eso de las 11 y 40 minutos de la noche con la visita del presidente Uribe, quien le reiteró personalmente el compromiso del Gobierno por la suerte de los secuestrados del país y puso a su disposición a los mejores especialistas del Hospital Militar para que atiendan sus quebrantos de salud.

El Jefe del Estado prefirió no entrar en controversias con el ex Gobernador y agradeció la comprensión por parte de su familia. "Claudia sabe que nunca dejamos de preocuparnos por su suerte, doctor Jara", le dijo amablemente minutos antes de abandonar su residencia en Villavicencio.

Página 3 de 3 « Anterior 123