'El referendo está contaminado': Edgardo Maya

Foto: Mauricio Moreno / Cambio

(Página 1 de 3)

Tras ocho años en el cargo, Edgardo Maya Villazón entregará el próximo martes 13 las riendas de la Procuraduría General de la Nación al ex magistrado Alejandro Ordóñez, y en esta su última entrevista como procurador general hace un balance de su gestión y un corte de cuentas sobre algunas de las investigaciones más sensibles que han estado a su cargo, como las de la 'Yidispolítica' y los falsos positivos. Dice que hasta el último día de su gestión tomará decisiones. En el primer caso, las investigaciones están ya cerradas y listas para fallo, y en el segundo avanzan 920 procesos con 2.100 implicados.

También habla sobre sus planes futuros y cuestiona el referendo reeleccionista que, según él, está viciado tanto de forma como de fondo. Y en contra de los pronósticos de los amigos de la reelección, considera que si el proyecto pasa finalmente en el Congreso, no tiene asegurado el fallo de constitucionalidad de la Corte. Pronostica que, pese a su conformación predominantemente uribista, el alto tribunal demostrará su independencia del Ejecutivo.

CAMBIO: ¿Cuál es su balance de los ocho años al frente de la Procuraduría?

E.M. El de un mandato ejercido con autonomía e independencia. Le dimos un giro a la institución hasta convertirla en una Procuraduría social y preventiva, a pesar de que a la sociedad y a la prensa les interesa más la Procuraduría represiva, la que destituye, la que come funcionarios públicos. Aún así, descargamos con vigor la férula disciplinaria cuando fue necesario hacerlo.

Su mayor satisfacción...

Una de las grandes satisfacciones fue la forma como defendimos el patrimonio público. Un caso emblemático es el de Invercolsa: abrimos el camino para que la Nación recupere 45 millones de dólares, unos 90.000 millones de pesos, representados en acciones de Ecopetrol que habían sido sustraídas del patrimonio de la empresa mediante maniobras engañosas. Pero pese a que se trata de un asunto ya juzgado, no ha sido posible que el autor de esas maniobras (el ex ministro Fernando Londoño) devuelva las acciones, pero estoy seguro de que tendrá que hacerlo.

¿La Procuraduría dejó de ser el 'elefante blanco' del pasado, sobrecargado de procesos?

Sin duda. Recibimos la Procuraduría con 61.000 procesos disciplinarios y hoy tenemos 23.000. Hemos resuelto 38.000 procesos y eso que cada año ingresan 25.000 en promedio. Hemos producido 250.000 decisiones de fondo. En materia de derecho privado, en el campo civil derrotamos el síndrome de la conciliación que se generó a raíz del caso Dragacol, y por ese camino contribuimos a resolver no menos de 2.000 demandas contra la Nación.

¿En qué otros campos se declara satisfecho?

Pusimos puntos altos en materia de protección y promoción de los Derechos Humanos, y protección a desplazados y otras víctimas de la violencia. Lo logramos mediante un proceso de modernización que costó 20 millones de dólares, adelantado con la pulcritud del caso. Fuimos los operadores de 111 contratos con una sola declaratoria de caducidad.

¿Cómo resumiría la Procuraduría que deja?

Como una Procuraduría con un remozado talante democrático que se refleja en los más de 1.000 conceptos rendidos ante la Corte, de los cuales destaco 32 sobre defensa de los derechos fundamentales: fuero sindical, derecho al aborto y el tema de la población gay. Hemos desafiado modelos mentales del pasado para abogar por el respeto a la diversidad de las personas y de las minorías étnicas y culturales. Tenemos estudios de avanzada en educación y salud que van mucho más allá del diagnóstico. Sin falsas modestias puedo hablar de una Procuraduría de avanzada y garantista que debe seguir en esa línea.

Pero quedan muchos temas pendientes de decisión, como el de los falsos positivos y la 'Yidispolítica', para solo citar dos de los más sensibles.

Mi periodo va hasta el 12 de enero y hasta ese día vamos a producir decisiones, varias de las cuales están en la fase final de revisión. En cuanto a los temas específicos que mencionan, el de los falsos positivos, a mi juicio el más sensible frente a la opinión internacional, tenemos en curso 920 procesos con más de 2.100 implicados. Los fallos, en ciernes, servirán para depurar ese pequeño sector de las Fuerzas Armadas que con sus acciones desquiciadas han enturbiado los formidables logros de las instituciones militares y de Policía. En lo que ustedes llaman la 'Yidispolítica', está decretado el cierre de investigaciones a las que están vinculados ministros de Estado y altos funcionarios de la Casa de Nariño. El país conocerá pronto una respuesta.

Página 1 de 3 123Siguiente »

Anuncios Google

Publicidad