José Roberto Arango, el salvador

Nadie daba un peso por Coltejer, una de las empresas de textiles más emblemáticas del país. A mediados del año, el saldo en rojo superaba los 55.000 millones de pesos. Una situación frente a la cual los analistas económicos sostenían que aun regalada la compañía era cara. Salvarla requería someterla a una cirugía de corazón abierto con pronóstico reservado.

No obstante, José Roberto Arango, economista de la Javeriana y magíster en Administración Pública de la Universidad Harvard, decidió medírsele. Tenía a su haber una vasta experiencia en reestructuraciones empresariales y estaba convencido de que había posibilidad de salvar a la compañía que en 2007 había registrado pérdidas por 160.000 millones de pesos. Convenció a trabajadores, pensionados, accionistas y acreedores de que si cada uno ponía su grano de arena, todos podían rescatarla, y además encontró una fuente de oxígeno para su salvación definitiva: el  grupo mexicano Kaltex.

Coltejer, con 103 años de historia, volvió a respirar. Según Arango, la compañía está a salvo por tres razones: "Por los trabajadores que le apostaron a sacarla adelante, por la Organización Ardila Lülle que decidió no liquidarla pese a los números en contra y a que asumió el pasivo pensional, y por Kaltex, el mejor operador del mercado textil, que creyó en el negocio".

Para nadie es un secreto que Coltejer está viva gracias a la gestión de Arango. Con 2.000 empleados, la compañía que procesa 35.000 toneladas de algodón al año -35 por ciento de la producción nacional- está saneada y tiene el camino despejado para recuperar su posición en el mercado. Un logro que convierte a José Roberto Arango en el empresario del año.

Anuncios Google