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El miércoles, a las 3:00 a.m., un destacamento de la Policía llegó por sorpresa al apartamento de Daniel Ángel, relacionista público de DMG. Ángel no estaba pero los agentes, en busca de pruebas, encontraron una caleta con 500 millones de pesos en efectivo. "Cuando vi la caleta, me vinieron a la mente los recuerdos de varias operaciones en las que participé en Cali y en las que encontramos caletas del narcotraficante Juan Carlos Ramírez Abadía, 'Chupeta' ", le contó a CAMBIO uno de los uniformados que participó en el operativo.
Mientras organizaba la custodia del dinero, el oficial a cargo ordenó a sus hombres continuar con la búsqueda de las siete personas que tenían órdenes de captura, dictadas la víspera por un juez de Bogotá sobre la base de pruebas que la Fiscalía tiene en su poder y que muestran la estructura y manejos de la controvertida empresa, edificada en buena parte con los ahorros de miles de colombianos.
Tres horas después, Ángel apareció en el penthouse de un edificio de la calle 95 con carrera 17, acompañado por la abogada Margarita Pabón y por un hombre que, presa de los nervios, tuvo dificultades para identificarse: Ómar Diazgranados, gobernador del Magdalena. Cuando los agentes le preguntaron sobre el origen del dinero que guardaba en su apartamento, Ángel reconoció que era de su propiedad.
Las evidencias
Según la versión de las autoridades, la caleta descubierta en el apartamento de Ángel refuerza evidencias recogidas en los últimos 13 meses por la Dijín, que está tras la pista de David Murcia Guzmán, presidente de DMG, desde cuando en La Hormiga, Putumayo, fueron decomisados 6.500 millones de pesos que empleados suyos transportaban en cajas con el rótulo de Acción Social.
Entre las múltiples evidencias hay 2.500 grabaciones de conversaciones telefónicas, en varias de las cuales Murcia menciona el nombre de 'Chupeta' y expresa su preocupación por la posibilidad de que el narcotraficante decidiera "cantar" ante las autoridades. De hecho, el viernes 22 de agosto, cuando Ramírez Abadía fue extraditado de Brasil a los Estados Unidos, Murcia llamó desde Panamá a uno de sus socios en Bogotá y le preguntó: "¿Será que Juan Carlos va a contarlo todo?" Desde entonces, y no por casualidad, el presidente de DMG ordenó a sus empleados de confianza que prepararan reservas de dinero en efectivo para enfrentar cualquier contingencia.
No solo las caletas son un indicio de la posible relación entre Murcia y 'Chupeta' y de lavado de activos. A mediados de 2007, las autoridades tuvieron conocimiento de que el narcotraficante tenía estrecha relación con Cambios y Capitales, empresa que figura como compradora de un hotel en San Andrés, y establecieron que DMG, que no utilizaba el sistema financiero tradicional, movía grandes cantidades de divisas por medio de esa casa de cambios. Así ocurrió hasta cuando la Superintendencia Financiera le suspendió la licencia de operación a esa empresa, incluida en la "Lista Clinton" en octubre del año pasado.
Por la misma época, la Superintendencia verificó que DMG incluso compartía locales con Cambios y Capitales, y alertó a la Fiscalía sobre un posible concurso de las firmas en lavado de activos. Pero el asunto quedó transitoriamente frenado cuando Álvaro Yepes, representante legal de Cambios y Capitales, y el ex superintendente bancario Germán Tabares, miembro de su junta directiva, alegaron que el uso compartido de locales y otro tipo de relaciones no estaba autorizado por los socios.
Toda esta información la conocían las autoridades competentes mucho antes de que el presidente Álvaro Uribe decretara la emergencia social y ordenara la intervención de DMG y otras pirámides dedicadas a la captación masiva e ilegal de dineros del público. Sin embargo, la declaratoria de la emergencia resultó útil para que las agencias de investigación y la Fiscalía sumaran esfuerzos para acopiar más información sobre el origen de la fortuna de Murcia y sus asociados.