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El Pacto de Ralito "para refundar la Patria" ha sido considerado como el acuerdo que trazó el meridiano de las relaciones de sectores políticos con grupos paramilitares, y sobre él la Corte Suprema de Justicia construyó el proceso de la parapolítica que hasta hoy ha involucrado a 70 congresistas que ganaron sus curules con el apoyo de los fusiles de las Auc.
Sin embargo, acaban de aparecer evidencias de otros dos acuerdos de mayor alcance que demuestran el maridaje entre política y paramilitarismo. Se trata de dos "cumbres" celebradas en noviembre de 2001 y enero de 2002 en Urabá y el Bajo Cauca antioqueño, regiones con fuerte presencia de las Auc, que revisten características especiales.
La primera reunión, realizada en la finca 'La 15' -entre San Pedro de Urabá y Valencia, Córdoba-, fue convocada por Carlos Castaño, dueño de la propiedad, y quien desde entonces y hasta el día en que fue asesinado no volvió a hacerse presente en encuentros similares. Conocedores de la historia de la violencia en la región dicen que se trata de uno de los escenarios en los que fue incubado el monstruo del paramilitarismo, pues durante años esa finca fue centro de las operaciones del clan Castaño. El anfitrión de la segunda reunión fue Carlos Mario Jiménez, 'Macaco', quien entonces se perfilaba como el nuevo capo de la región de Caucasia. Se llevó a cabo en una finca de su propiedad en Piamonte, y a ella asistieron los jefes del estado mayor de las Auc, excepto Castaño.
A diferencia de lo ocurrido en Ralito, los que estuvieron presentes en las dos "cumbres" no se limitaron a firmar un documento, sino que expusieron una plataforma política general que más adelante sería respaldada por un convenio político-militar. Con base en documentos y testimonios, CAMBIO reconstruyó las dos reuniones, desconocidas hasta ahora, y a las cuales asistieron, entre otros, el ex congresista santandereano Luis Alberto Gil -jefe de Convergencia Ciudadana- y el ex gobernador del Cauca Juan José Chaux Mosquera, el mismo que estuvo presente en reuniones en la 'Casa de Nari' con emisarios de 'don Berna' y funcionarios de Palacio.
Fuera de base
Mientras estuvo preso en la cárcel de Itagüí, del 6 de diciembre de 2006 al 13 de mayo de 2008, Salvatore Mancuso evitó en forma deliberada mencionar a las autoridades las reuniones en 'La 15' y en Piamonte. Según allegados suyos, el ex jefe paramilitar temía entrar en conflicto con viejos aliados, entre ellos 'Macaco', quien le daba al tema el carácter de ultrasecreto para proteger a los políticos a quienes había apoyado o que estaban bajo su tutela.
En su computador personal, en el que día a día organizaba las versiones que daría ante los fiscales de Justicia y Paz, nunca hizo anotaciones sobre esas "cumbres", pero no logró sacarle el cuerpo al asunto durante prolongadas reuniones privadas con gente de su confianza, y no se sabe muy bien por qué -una fuga de información o la destreza de un investigador judicial-, el 22 de agosto de 2007 un magistrado auxiliar de la Corte Suprema le preguntó expresamente por las reuniones de miembros de las Auc con jefes políticos, distintas a la famosa donde firmaron el Pacto de Ralito.
Sorprendido por la pregunta, un Mancuso fuera de base respondió nervioso: "A Reginaldo Montes y a Salomón Náder una vez me los encontré en una reunión en Caucasia. Eso fue en el año... no recuerdo si 2001 o 2002. Estuvieron otros comandantes como 'don Berna', 'Macaco', también estuvo Vicente Castaño, estuve yo y habían (sic) unos comandantes de la zona de Caucasia. Básicamente eso".
Concluida la diligencia, Mancuso volvió a refugiarse y a guardar silencio sobre el tema. Sin embargo, CAMBIO conoció que al encuentro de Caucasia, además de Montes y de Náder (q.e.p.d.), asistieron aspirantes a corporaciones públicas de otras regiones, entre ellos Carlos Clavijo, Rocío Arias y el coronel (r) Hugo Aguilar. "Los invitados llegaron en caravanas de vehículos con vidrios polarizados y fuertemente escoltados, y Mancuso llegó en helicóptero -recuerda uno de los amigos del jefe paramilitar que sabe de la reunión-. Estaba vestido elegantemente con ropa de civil".