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Un plato fuerte para el Fiscal de la CPI, que en la reunión con la Corte Suprema oyó el memorial de agravios de los magistrados que denunciaron maniobras de cabecillas de grupos ilegales e incluso de sectores institucionales para deslegitimar sus decisiones y entorpecer los procesos de Justicia y Paz y de la parapolítica, a lo que sumaron su preocupación por los ataques del presidente Uribe contra la Corte. En resumen, dijeron que no tienen suficientes garantías para ejercer sus funciones.
El clima político estaba tan caldeado que Moreno fue testigo de los ánimos alterados del Presidente, quien en distintos escenarios defendió la transparencia del Gobierno y no pudo ocultar su preocupación por las implicaciones de la visita del fiscal de la CPI. "Muchos mantienen mucha gana de tenerme preso aquí o destituido o preso en la Corte Penal Internacional -dijo Uribe el lunes-. Les va dar mucha lidia, porque aquí hemos procedido con toda la honradez, con el más riguroso ceñimiento a la Constitución".
Acosado por la prensa, Moreno fue moderado y diplomático en sus respuestas pero no dejó duda de que la CPI no se quedará con los brazos cruzados en el caso de la parapolítica: "Le dijimos al Gobierno que estamos preguntando por estos hechos. Por ejemplo, ha ocurrido con Álvaro García, quien además de concierto para delinquir, debe responder por masacres, al igual que ocurre con el ex gobernador de Sucre, Salvador Arana".
Según Medellín, a la CPI, más que juzgar miles de crímenes, le interesan casos ejemplarizantes. "Es probable que en este tema se detenga en los máximos responsables -afirma-. Le importa la lógica, el porqué se cometió un crimen por encima de quien es el verdugo y por eso tiene tanta preocupación por la parapolítica".
Pero también están en la mira de la CPI las redes de apoyo que tienen las Farc en países vecinos y en México, Dinamarca, Holanda y Suiza. Moreno dijo que han recibido denuncias en ese sentido y aseguró: "Estamos chequeando dos temas: si hay grupos que están trabajando en proyectos delictivos de las Farc en otros países y si hay investigaciones nacionales sobre eso".
La visita de Moreno fue un campanazo de alerta en el sentido de que la CPI no tolerará la impunidad de crímenes atroces. Ya lo había advertido en su anterior visita al país: "La CPI representa un nuevo derecho: o se encargan los tribunales nacionales o nos encargamos nosotros".
Fuera de control