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La eliminación de la base significará un mayor distanciamiento entre los dos países, pero además Estados Unidos se quedará sin aeropuerto para los aviones radar AWAC E3 y los P3 de reconocimiento que sobrevuelan el Pacífico en busca de embarcaciones de narcotraficantes. Y como la respuesta de Washington ha sido la de que está dispuesto a abandonar la base y a trasladar sus operaciones a otros países, no son pocos los que creen que la recertificación de Palanquero tiene que ver con esto y no descartan que sea allí o en Perú, donde Estados Unidos quiere instalar una base militar para no perder el control ampliado sobre la región, conjuntamente con las bases que tiene en El Salvador, Aruba y Curazao.
Hasta el momento, ningún funcionario colombiano o estadounidense ha aceptado hablar sobre el tema, pero un alto oficial le dijo a CAMBIO que "Colombia parece estar esperando un guiño de Estados Unidos y este país que Colombia le pida directamente la instalación de la base". Y si de guiños se trata, uno se dio el 18 de mayo: "Tenemos que mirar criterios como geografía, altura, concentración de la amenaza, etc. -dijo el embajador Brownfield en una entrevista en El Espectador el 18 de mayo-. Hay posibilidades en la República de Colombia, sin duda alguna. Nuestro Gobierno podría proponer y el anfitrión decidirá si permite ese tipo de colaboración".
Tres días después, el presidente Uribe, en una entrevista con Juan Gossaín en RCN, dijo que el Gobierno no ha hablado sobre el traslado de Manta a Colombia, pero dejó abonado el terreno: "Todo lo que podamos hacer para fortalecer la ayuda de Estados Unidos a fin de que podamos derrotar el narcotráfico, lo seguiremos haciendo. No se ha hablado de una base militar, se ha hablado como siempre (...) de buscar fortalecer esa cooperación".
Por qué Palanquero
CAMBIO buscó precisar el alcance de estas declaraciones y un funcionario autorizado por la Casa de Nariño se limitó a decir: "Sin duda alguna Estados Unidos está pensando en Colombia porque no puede quedarse sin una base militar en esta parte de la región, pero no será en La Guajira".
De hecho, CAMBIO estableció que dentro de los convenios antinarcóticos perfeccionados en los últimos años han sido fijados parámetros que facilitarían el traslado de la base de Manta, sin mayores traumatismos jurídicos.
Reporteros de CAMBIO visitaron la base de Palanquero y establecieron por qué el Pentágono la consideraría como la primera opción para establecer la unidad militar más importante de Latinoamérica después de haber tenido que abandonar el Canal de Panamá.
El complejo militar con sede en Puerto Salgar tiene una ciudadela que puede albergar a más de 2.000 hombres, casino, restaurantes, supermercado, hospital y teatro. En cuanto a facilidades para la operación de aviones, tiene dos hangares con capacidad para entre 50 y 60 aviones cada uno, que en términos de diseño, seguridad y normas ambientales son los mejores de Latinoamérica.
La pista, de 3.500 metros de longitud, 600 más que la de Manta, "es la más larga del país, permite el despegue simultáneo de hasta tres aviones y es la única con 'barrera de frenado', una red que atrapa aviones que aterrizan a altas velocidades", según le explicó a CAMBIO un oficial de la FAC. Además, la base está dotada con una serie de radares que en la década de los 90 instaló una comisión estadounidense y que ha permitido adelantar, entre otras muchas operaciones, el bombardeo al campamento de 'Raúl Reyes' en Ecuador.
Ubicada en punto estratégico en el centro del país, permite que los aviones Kfir lleguen en menos de 10 minutos a La Guajira y a la frontera con Ecuador. Y como está sobre el río Magdalena, tiene una plataforma en la que pueden acuatizar aviones anfibios.
Así las cosas, mientras en Ecuador continúa el debate sobre la base estadounidense en su territorio, todo indica que a pesar de que existen otras opciones, como construir una base nueva en Cauca, Santander o Arauca, Palanquero presenta condiciones óptimas y permitiría un traslado fácil y rápido de Manta.
No obstante, desde el punto de vista jurídico el trasteo no es tan fácil, pues se trata del tránsito de tropas extranjeras por territorio colombiano y ello obligaría al Gobierno a pedir la autorización del Senado o del Consejo de Estado si el legislativo está en vacaciones. Muchos podrán pensar que se está ensillando antes de traer las bestias, pero las señales permiten pensar que la posibilidad existe, pues el anuncio del embajador Brownfield y las declaraciones de Uribe apuntan en esa dirección.
No hay que olvidar que el mejor aliado de Estados Unidos en la región es Colombia y que el presidente Uribe es el principal alfil de su estrategia antidrogas y antiterrorista. No obstante, es previsible que de destaparse el tema y entrar en la agenda, despertará controversia, mucho más fuerte que la que se dio en 1994 cuando el entonces presidente César Gaviria autorizó, sin pasar por el Congreso, que marines de Estados Unidos construyeran una escuela en la isla de Juanchaco, cerca de Buenaventura. Un eventual traslado de la base de Manta a Colombia, en particular a Palanquero, está hoy en el radar de los medios y de los principales analistas militares y políticos de la región.
LA BASE DE MANTA
Hay allí campo para operaciones de aviones Galax 130 y 140, capaces de transportar entre 15.000 y 20.000 hombres equipados en menos de 72 horas. Su pista, de cerca de 2.900 metros de largo, permite el aterrizaje de los más modernos cargueros como los C-17, que sirven también para operaciones de paracaidismo táctico.