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EL PASADO DOMINGO 18, en la tarde, después de confirmar que Nelly Ávila Moreno, la legendaria 'Karina' de las Farc iba en un helicóptero militar rumbo a Medellín, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos llamó al presidente Álvaro Uribe y le contó que la guerrillera había desertado con 'Michín', su compañero sentimental. "Bendito sea mi Dios", dijo Uribe al oír la noticia y luego destacó la paciente tarea de los agentes del DAS que, tras dos semanas de intensos contactos, lograron convencerla de desertar de las Farc en cuyas filas llevaba combatiendo 24 años.
La rendición de 'Karina', famosa por su recia figura y su carácter sanguinario, podría convertirse en símbolo del derrumbe definitivo de las Farc, pues confirma la profunda crisis interna y la desmoralización masiva de quienes juraron morir por la causa revolucionaria y ahora prefieren la seguridad de una cárcel.
Desde 2002, con el triunfo de Uribe tras el desastroso proceso del Caguán, los dos primeros ministros de Defensa, Marta Lucía Ramírez y Jaime Alberto Uribe, aceleraron y mejoraron la estrategia ya delineada desde el Gobierno de Andrés Pastrana, encaminada a aumentar el pie de fuerza, fortalecer la flotilla aérea para mejorar la capacidad operativa y así recuperar el control de vastas zonas dominadas por la presencia de la guerrilla.
La estrategia, encarnada en el Plan Patriota y el despliegue de 18.000 hombres hacia el sur del país, fue heredada en julio de 2006 por Juan Manuel Santos que, de inmediato, procedió a cambiar la cúpula de las Fuerzas Militares y de la Policía a la que llegaron los generales Freddy Padilla, Jorge Ballesteros, Guillermo Barrera y Óscar Naranjo, y a nombrar dos viceministros -Sergio Jaramillo y Juan Carlos Pinzón- a quienes encomendó la tarea de redefinir las políticas administrativas y los esquemas operacionales de las distintas fuerzas.
Muy pronto empezaron a sentirse vientos favorables y cambios en la ecuación de la guerra, que han terminado por beneficiar a Santos. A tal punto, que el Ministro de Defensa es visto hoy en forma distinta por la opinión que poco antes apenas lo registraba, y lo registraba negativamente, y que percibe en él a quien mejor representa la política de seguridad democrática. Incluso no son pocos los que lo ven como lógico aspirante a suceder al jefe del Estado en caso de que se enrede la segunda reelección (ver artículo siguiente).
Resultados
Santos lleva menos de dos años en el cargo, pero puede mostrar más resultados que sus antecesores. Bajo el brazo lleva una carpeta llena de operaciones exitosas, que puede mostrar orgulloso y que le permiten afirmar que, durante su gestión, las Farc han recibido los más duros golpes desde su fundación hace 42 años y han sido desmanteladas las dos últimas organizaciones de narcotraficantes: la de 'los Mellizos' Mejía Múnera y el cartel del norte del Valle.
Pero no solo eso. La entrega de 'Karina' y la descarnada radiografía que ella hizo sobre lo que está pasando en el seno de la organización de 'Tirofijo', demuestran que la estrategia del Gobierno para acorralar a las Farc ha dado resultado. Según registros del Ministerio de Defensa, en los últimos seis años han perdido cerca de la mitad de sus hombres -hoy apenas superan los 8.000-, y han desaparecido cerca de 25 de los 67 frentes que llegó a tener durante el fallido proceso del Caguán en el gobierno de Pastrana.
El punto de quiebre se dio en septiembre de 2007 cuando, gracias a la labor de un informante infiltrado, pudieron establecerse las coordenadas del campamento donde pernoctaba Tomás Medina Caracas, 'el Negro Acacio', comandante del frente 16, que hicieron posible una operación precisa de aviones Súper Tucano que bombardearon el lugar. El cuerpo de 'Acacio' no apareció y las Farc tardaron semanas en reconocer el golpe, pero esa muerte fue la primera gran baja de un jefe subversivo.
A partir de entonces y en los siguientes seis meses, las Farc sufrieron la pérdida -por muerte, captura o deserción- de cinco personas claves: 'Martín Caballero', 'Martín Sombra', 'Raúl Reyes', 'Iván Ríos' y 'Karina'. Y el narcotráfico perdió a los cabecillas de dos poderosas organizaciones: Diego Montoya, 'Don Diego' y los hermanos Miguel Ángel y Víctor Manuel Mejía Múnera, 'los Mellizos'. "Son golpes contundentes que resultaron de conjugar cinco factores claves, entre ellos el mejoramiento de los organismos de inteligencia, la realización de operaciones conjuntas y el trabajo en equipo", le dijo Santos a CAMBIO.