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Pero también, no cabe duda, se deben a la fuerte y constante presión del Presidente y el Ministro Santos sobre los generales que, a su vez, exigen resultados de sus subalternos. Esto se refleja, por ejemplo, en el hecho de que el año pasado no hubo una sola toma de población por parte de las Farc, algo que no ocurría desde 1974, y en las 13.000 operaciones tácticas adelantadas por tropas militares y patrullas de la Policía.
Uribe presiona tanto por resultados, que tras la muerte de 'Raúl Reyes', la primera pregunta que el Presidente le hizo al Ministro fue: "Y el 'Mono Jojoy', ¿cuándo va a caer?". Y cuando fue abatido Víctor Manuel Mejía Múnera, uno de 'los Mellizos', Uribe preguntó: "¿Y el otro?".
La intensidad de las acciones militares y policiales, y las muertes de importantes miembros de las Farc han acelerado la deserción de guerrilleros. En estos primeros cinco meses se han desmovilizado 1.321 hombres y mujeres como consecuencia de la desmoralización y el deterioro interno de las Farc. "No vemos futuro", "la población ya no colabora", "la presión es insostenible", "estamos aguantando hambre", son expresiones comunes a los desmovilizados.
La mayoría llevaba más de cinco años en la organización y tenía puestos de mando. Un fenómeno que ha llamado la atención de los funcionarios del Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado, que sostienen que hace cuatro o cinco años los desertores eran jóvenes reclutas que renunciaban al proceso revolucionario por razones familiares.
Los golpes del último año contra las Farc no dejan duda sobre el resquebrajamiento del que habla 'Karina'. Y es cierto que tras la muerte de 'Reyes', nunca los miembros del Secretariado y del Estado Mayor habían tenido tantos motivos para sentirse intranquilos.
La organización de 'Tirofijo' pasa por uno de sus peores momentos en la historia y su barco está haciendo agua, como lo demuestran, entre otros hechos, el asesinato de 'Iván Ríos' por uno de sus hombres, el reciente cerco al 'Mono Jojoy' y la entrega de 'Karina', que reconoció que tenía temor de correr la misma suerte de 'Ríos'.
'Tirofijo' y los demás cabecillas de las Farc ahora dedican buena parte del tiempo a cuidarse de sus hombres y a evitar el cerco militar, y ante la evidencia de que los celulares y los teléfonos satelitales no garantizan una comunicación segura porque existe la tecnología para interceptarlos, debieron regresar al estafeta o correo humano para comunicarse. Los frentes están aislados e incomunicados.
La sensación de que la guerra se está ganando, tienen a Juan Manuel Santos en su cuarto de hora. Por eso cuando a la pregunta sobre su segunda reelección el Presidente responde que lo que hay que elegir es la política de seguridad democrática, muchos piensan que, en caso de que Uribe desista de jugarse por un tercer período, el Ministro de Defensa, que encarna esa política, podría estar en el primer lugar del partidor.
SECRETOS DEL ÉXITO
INTELIGENCIA. Hasta 2005, los cuerpos de inteligencia de las Fuerzas Militares, la Policía y el DAS actuaban por separado. La Junta de Operaciones Especiales Conjunta, Joec, sentó en la misma mesa a los jefes de inteligencia de todas las fuerzas.
OPERACIONES CONJUNTAS. Como ocurrió en las operaciones contra 'Martín Caballero', 'el Negro Acacio' o 'Raúl Reyes', los oficiales que obtuvieron los primeros datos de inteligencia no tuvieron problema en compartirlos con sus colegas de otras fuerzas para actuar de manera conjunta.
TRABAJO EN EQUIPO. Santos no ha encontrado resistencia en la cúpula castrense para introducir cambios en los esquemas de funcionamiento interno. Actualmente está en marcha la modificación de más de 100 procedimientos.
MORAL DE LA TROPA. Los golpes a los grupos armados ilegales tienen muy en alto la moral de las tropas. Es una especie de bola de nieve que crece continuamente por la percepción de que se está ganando la guerra.
INTELIGENCIA Y OPERACIONES. El flujo de información expedito ha mejorado la realización de operaciones que han terminado en éxitos rotundos. Antes, los datos de inteligencia tardaban entre uno y dos días en convertirse en acciones armadas.