(Página 1 de 2)
LE OÍ CONTAR a un funcionario cubano la forma como tomaron la decisión de comprarle estufas Haceb a Colombia y la alegría de Fidel con la medida. Justo al lado del sitio donde sesiona el Consejo de Ministros hay un gran salón para probar instrumentos, o máquinas, o electrodomésticos. Es, dicen, una forma muy práctica de comprar lo que más se adapta a las condiciones de la Isla. Pusieron a competir la estufa colombiana con otras marcas. Simplemente la enchufaron y resistió más tiempo, además de gastar menos energía. "Y tiene un valor agregado -dijo Fidel-. Viene de Colombia, un país al que queremos mucho".
La anécdota es pintoresca y difícil de creer. Pero es cierto que Industrias Haceb le ha vendido a los cubanos, en estos años, unas 600.000 estufas, y no es menos cierto que Fidel ha tenido una larga y apasionante relación con Colombia que pasó de instigar una revolución armada a urdir consejos para la paz interior y las buenas relaciones con los vecinos.
Ahora que Fidel se ha retirado del cargo de Jefe de Estado que ostentó por casi 50 años, ahora que seguramente tomará vuelo una transición incierta de este pequeño país del Caribe que se hizo famoso de la mano de quien ha sido sin lugar a dudas el segundo líder más importante que ha dado América Latina en su historia, es bueno pasar una mirada por la influencia de Castro en el país.
Del 9 de abril a las guerrillas
Estuvo en Bogotá en los acontecimientos del 9 de abril de 1948, cuando apenas había cumplido 21 años. En la reciente biografía de Ignacio Ramonet, desliza estos recuerdos: "Estábamos allí tratando de crear una federación de estudiantes latinoamericanos... Vi el levantamiento de un pueblo... Me enrolé, ocupé un fusil en una estación de Policía que se plegó ante una multitud que avanzaba sobre ella".
Cuentan que fue el mismo Fidel quien organizó la Brigada José Antonio Galán, que vino a Colombia a formar el Eln. Corría el año 1963 y estaba viva la Crisis de los Misiles que tuvo en vilo al mundo. La amenaza de aquella catástrofe fue una dura lección para Cuba.
Había prestado su territorio para instalar misiles soviéticos que podían alcanzar el territorio de Estados Unidos. La tensión terminó en un arreglo directo entre Washington y Moscú sin participación del gobierno de La Habana y los cubanos entendieron que no podían confiar su destino a ninguna potencia extranjera y empezaron a buscar amigos en los países pobres de América Latina y de África. Lo hicieron del modo más audaz y pendenciero: exportando su revolución a estos territorios.
Fue así como florecieron guerrillas en el continente apoyadas por los cubanos. Dos de esas insurgencias tuvieron una atención especial de Fidel Castro: la de Bolivia y la de Colombia. Los fundadores del Eln estaban en Cuba en calidad de estudiantes y cuando vino la amenaza de la invasión se ofrecieron como voluntarios para ayudar a la resistencia.
Fidel siguió paso a paso las actividades del Eln en los primeros años de existencia. Se conmocionó con la muerte del cura Camilo Torres Restrepo, a quien veía como otro líder de alcance continental. Estuvo atento al momento de la peor crisis de esta guerrilla, en el año 1973, la derrota de Anorí, donde se fueron a pique varios destacamentos y murieron algunos de sus jefes. Recibió a Fabio Vásquez después de esta debacle y lo ha protegido hasta hoy cuando es un viejo nostálgico que dicta clases en una Universidad de La Habana.
Qué significa el retiro de una de las figuras políticas más influyentes del siglo XX.
El gran desafío es el de darle un nuevo marco político a las reformas económicas en curso.
Si en la época de Fidel el lema fue "socialismo o muerte", en la de Raúl será "reformismo o muerte".
El ex ministro Teodoro Petkoff evalúa las consecuencias que tendrá el retiro de Fidel Castro.
Anécdotas y experiencias tras el primer contacto de Fidel con el proceso de paz con el M-19.
Castro se la jugó por la paz con las Farc mucho más de lo que lo que los colombianos imaginan.
Ninguna evaluación sobre la obra de Castro será completa si elude la valoración de la solidaridad.