Uribe es popular, pero está solo

Foto: Richard Emblin / Archivo Cambio

(Página 1 de 3)

EL JUEVES 17 DE ENERO, horas antes de emprender su viaje a Europa, el presidente Álvaro Uribe recibió al ex presidente César Gaviria, quien había ido a la Casa de Nariño para expresar la solidaridad del Partido Liberal con el Gobierno, luego de la ofensiva verbal del presidente Hugo Chávez contra el mandatario, a quien tildó de guerrerista y enemigo de la paz.

El Presidente aprovechó la oportunidad para preguntarle al jefe del liberalismo sobre cómo creía que debía responderle a Chávez. "La respuesta debe ser acorde con nuestra tradición diplomática", le dijo el ex presidente liberal y le sugirió responder en términos fuertes y no descartar una nota de protesta, pero sin retirar al Embajador en Caracas.

En la reunión, que duró dos horas, estaban presentes el asesor Jorge Mario Eastman, el jefe de prensa del Partido Liberal, John Álvarez, y el ministro de Defensa Juan Manuel Santos. Mientras tanto, el ministro del Interior Carlos Holguín Sardi y el canciller Fernando Araújo esperaban nerviosos en la antesala del despacho presidencial.

Ver a los ministros responsables de la política interna y de las relaciones exteriores haciendo antesala mientras el Presidente discutía un tema tan delicado como las relaciones con Venezuela con el de jefe del liberalismo, un partido de oposición,  resultaba por lo menos curioso.

¿Es esto síntoma de que el Presidente está solo, de que no tiene consejeros como los de su primera administración? La sola imagen de esa reunión sugiere una respuesta positiva, pero antiguos colaboradores de Uribe lo niegan. "No creo que el Presidente esté solo, no compro esa teoría -le dijo a CAMBIO uno de ellos-. Por ejemplo, el Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, es una persona con mucho ascendiente sobre el Presidente, que lo oye mucho". Esta opinión la comparten fuentes de Palacio consultadas por CAMBIO.

Por ejemplo, Fabio Valencia Cossio, Alto Consejero para la Competitividad, dice que antes los presidentes eran presos de Palacio y dependían de sus asesores, pero que Uribe rompió ese modelo porque tiene contacto directo con la gente y recoge la información directamente. Y agrega: "Por la dimensión del Presidente, en este gobierno no hay superasesores ni superministros".  Una visión tan superlativa como la del asesor José Obdulio Gaviria, que considera que el Presidente es "un ser superior" que al parecer no necesita consejeros.

No obstante, es difícil negar que en esta materia hay diferencias abismales entre la primera y la segunda administración de Uribe. Existe una enorme distancia, por su cercanía con el Presidente, entre Jaime Bermúdez y Jorge Mario Eastman, o Ricardo Galán y César Mauricio Velásquez, para citar sólo dos ejemplos. No es lo mismo haber hecho parte del primer equipo de campaña que haber llegado tiempo después al staff presidencial. Y en cuanto a ministros con influencia ¿pocos por cierto¿ un abismo separa a Fernando Londoño de Carlos Holguín.

Durante el primer mandato,  Uribe tuvo entre sus asesores a muy cercanos amigos que le hablaban al oído como tales y no como subalternos. "No le hablaban al Presidente, le hablaban a Uribe, y como hacían parte de un proyecto político se consideraban responsables de su suerte, de su éxito o su fracaso ¿le dijo a CAMBIO un allegado al Presidente¿ Hoy no pasa lo mismo, pues los que llegaron le hablan al Presidente y pocos se atreven a decirle que no, así no compartan algunas de sus iniciativas".

De esta opinión discrepa un funcionario de la Casa de Nariño consultado por CAMBIO, que sostiene que el hecho de que los asesores de hoy tengan perfiles muy distintos no significa que no sean buenos: "Los primeros eran más amigos y los actuales son más distantes, pero todos pueden considerarse eficientes".

Página 1 de 3 123Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo