CONVIRTIÓ SU MÚSICA en un nuevo género que, sin descuidar el sonido propio de su Villanueva natal en La Guajira, está imprimiéndole un significado distinto al vallenato. Así lo demostró con su disco Son para el mundo en el que plasmó el resultado de años de evolución artística y con el que ha recogido su mejor cosecha: un Grammy Latino, un disco de diamante por ventas millonarias y la canción Esta vida, número uno durante 43 semanas y la mejor de 2007.
El guajiro Celedón, un músico arriesgado que se atrevió a mezclar las trompetas características de la salsa con la caja y el acordeón vallenato en Todo no puede llamarse amor -que interpreta junto al boricua Víctor Manuelle- es definitivamente el músico del año. Y no sólo por sus triunfos y sus innovadoras empresas, sino por haberle abierto las puertas del mundo al nuevo folclor.
Su hijo, Carlos Augusto Rodríguez Vera fue una de las víctimas de la toma del Palacio de Justicia
Llevó al triunfo al Cúcuta Deportivo y ahora está al frente de la Selección
Está convencido de la importancia de actuar en forma coordinada en busca de un mismo objetivo
Encabeza el equipo de magistrados auxiliares encargados de apoyar a la Corte Suprema de Justicia