Janeth Bautista, familiar de desaparecidos

"VEINTE AÑOS después de que el Ejército desapareció en Bogotá, en agosto de 1987, a mi hermana Érika y a mi esposo Cristóbal Triana porque eran del M-19, y tras un exilio de 10 en el que vimos cómo la Justicia se tardaba mientras crecía como bola de nieve el número de personas que buscaban desaparecidos, regresé al país y en mi condición de abogada me di a la tarea de crear la Fundación Nydia Érika Bautista para ayudar a las víctimas de esa tortura, para orientarlas sobre qué hacer o cómo acceder a la Justicia para encontrar a los suyos.

"En el país están destapando miles de fosas y apenas nos estamos enterando de lo que es una desaparición, pero hay familias que llevan, como yo, 20 años o más buscando a los suyos o esperando, en caso de encontrar el cadáver, a que se haga justicia.  

"Después de una búsqueda eterna, que nos tocó hacer desde el exilio porque a todos los familiares nos amenazaron, encontramos el cadáver de Érika en el cementerio de Guayabetal, pero luego nos lo quitaron para volverlo a identificar porque no nos creyeron que ya había sido identificado, pese a que yo misma reconocí su ropa. Tuvimos que esperar otra década para que determinaran en un 99,9% que ese era su cuerpo.

"Lo que más nos duele es que en enero de 2006 la Fiscalía absolvió a los culpables. Este año se cumplen 20 años de impunidad y lo que es peor es que aun no hemos encontrado el cadáver de Cristóbal. Llevo 20 años buscándolo".

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