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El primero de ellos logró el aval del Partido Conservador y ha dicho que mantendrá su aspiración hasta el final, pues, según sus propias palabras, "no sería serio con quienes me respaldan, abandonar el combate en medio del fragor de la batalla". Flórez, por su parte, considera que su propuesta cuenta con el respaldo de sectores que no se identifican con los candidatos punteros. "Ese es el juego democrático. En un proceso electoral las posibilidades siempre estarán abiertas hasta el final", afirma el historiador, ex concejal de Bogotá y dos veces aspirante a la Alcaldía, quien sostiene que lo más serio con la ciudad es mantener su candidatura hasta el final.
Mientras Leyva le apuesta a la renovación del conservatismo en el futuro, donde aspira a convertirse en uno de los dirigentes de la colectividad, como lo ha sido su padre, el ex ministro Alvaro Leyva Durán, el candidato Flórez cree que la ciudad necesita con urgencia una renovación en su clase dirigente a partir de un mayor compromiso con los sectores marginados de la sociedad.
Pero la polarización electoral no es un fenómeno exclusivo de Bogotá. En Medellín la lucha frontal entre Alonso Salazar, Luis Pérez Gutiérrez y Sergio Naranjo ha llevado a que otros candidatos, igualmente capacitados, pasen a ocupar los puestos de retaguardia en los sondeos de opinión. Es el caso del ex concejal conservador Gabriel Jaime Rico, elegido en varias oportunidades como el mejor de la ciudad, y del ex representante a la Cámara Carlos Ignacio Cuervo, quien también cumplió una labor destacada en el Congreso.
No obstante, ni los logros, ni las hojas de vida de Rico y Cuervo han servido para seducir al grueso de los electores de Medellín, que casi desde el comienzo de la contienda se alineó con los punteros.
Algo similar ocurre con la campaña por la Alcaldía de Cali, donde el ex ministro Francisco Kiko Lloreda y el ex secretario de salud Jorge Iván Ospina mantienen un interesante cabeza a cabeza, que terminó por afectar las aspiraciones del ex concejal de Bogotá Bruno Díaz y las del ex gobernador Luis Fernando Cruz, entre otros.
Buena parte de la suerte de los coleros de las encuestas tiene que ver con el llamado "voto útil", que no es otra cosa que la decisión que toma el elector por alguno de los punteros en detrimento de los demás candidatos, pues no quiere que su voto se desperdicie en un aspirante con pocas opciones de triunfar, lo que no deja de ser una decisión injusta, que termina perjudicando muchas veces a campañas responsables y serias. "En elecciones todos quieren estar con el caballo ganador", sostiene un analista para tratar de explicar la suerte de los últimos del lote.
Este tipo de situaciones es el que ha llevado a Antanas Mockus a liderar una campaña nacional que ha llamado Voto Vital y cuyo único propósito es el de crear conciencia en los votantes sobre la necesidad de elegir de forma responsable y no, como ocurre con frecuencia, votando por el menos malo de los candidatos. "Votar por los mejores candidatos es vital para la buena salud del sistema democrático", afirma el ex alcalde de Bogotá.