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Y a este factor hay que agregarle el costo que el episodio tiene para la imagen de Colombia en la comunidad internacional. Si el lunes, el tránsito favorable del TLC con los Estados Unidos parecía complicado, ahora un resultado positivo será mucho más difícil tanto por la pugnacidad del Presidente con los medios como por el enfrentamiento con la Justicia. No sería extraño, entonces, que los enemigos del Tratado utilicen esta nueva munición para intentar sepultarlo. Una munición que irónicamente les ha sido servida en bandeja el Presidente que tantos sacrificios ha hecho para convencer a los congresistas norteamericanos de darle luz verde a la iniciativa. Dicho de otra manera, la receta que dio en días pasados The New York Times de apretar al Gobierno colombiano tiene ahora no sólo muchas más posibilidades de ser aplicada sino que cuenta con más partidarios. Y en otras latitudes, la lectura de los cables de las agencias de noticias volverá a dejar la impresión de que en Colombia la Justicia lleva las de perder.
Dicho lo anterior, pocos ponen en duda que la opinión interna seguirá dando su apoyo al presidente Uribe. Tal como ha ocurrido en el pasado cuando ha enfrentado a sus contradictores, el mandatario ha salido ganando y en este caso no parece ser la excepción: el Opinómetro, Datexco y La W Radio del miércoles 10 de octubre indica que el 40.5% está con Uribe, y el 11.4% con la Corte y el resto no ha tomado partido. Y falta más. Con cerca de tres años de Gobierno por delante y no obstante que este tipo de enfrentamientos no le hacen bien ni a las instituciones ni al país, nadie puede garantizar que el Presidente se va a abstener de casar nuevas peleas. De hecho, es muy probable que haya ganado esta batalla, pero eso no le garantiza el triunfo final. No puede perder de vista que sus rivales no están en las Cortes y que los que ha dejado tendidos en el terreno no son los verdaderos enemigos.
Quién es quién
Iván Velásquez. Magistrado auxiliar y coordinador de la Comisión de Apoyo Investigativo de la Corte Suprema. Tiene 20 años de experiencia en la rama judicial y hace siete años fue Procurador y Fiscal Regional en Antioquia. Está incluido en la lista de aspirantes a magistrado en propiedad de la sala de casación penal. Dice que no ofreció beneficios a un paramilitar a cambio de que incriminara al Presidente y todo es una maniobra para desprestigiarlos a él y a la Corte cuando adelantan el proceso de la parapolítica que involucra a congresitas, la mayoría oficialistas.
'Tasmania'. Paramilitar capturado en enero de 2005, se acogió a sentencia anticipada y confesó ser el asesino de René, ex jefe de las Auc del suroeste antioqueño.
Ernesto Garcés Soto. Cafetero antioqueño, investigado y exonerado en 2000 como presunto promotor de grupos de autodefensas en Antioquia. Fue uno de los que financió la primera campaña de Álvaro Uribe, pero se distanció e hizo parte de los cuadros de apoyo de la efímera aspiración presidencial del ex ministro Álvaro Leyva Durán.
Alberto Jiménez Morantes y Jackeline Gómez Vargas: Funcionarios del CTI que, según Tasmania, lo buscaron en la cárcel para ofrecerle beneficios. Sus superiores en la fiscalía afirman que los dos son eficientes profesionales y que no tienen tacha en sus hojas de vida.