¿Qué le pasa a Uribe?

(Página 3 de 7)

Fue el comienzo de la borrasca. A eso de las 8:00 p.m., el director del programa Hora 20 de Caracol radio, Néstor Morales, llamó al presidente de la Corte, César Valencia Copete, para que respondiera al comunicado de Palacio. "Estos hechos son gravísimos e implican claros actos de obstrucción a la labor que viene desempeñando esta corporación", dijo Valencia. Poco después, cuando los panelistas invitados debatían el tema, Uribe llamó para intervenir en la discusión: "No es justo que busquen testigos para que le digan al país que yo soy un asesino", afirmó.

La ofensiva presidencial se prolongó hasta la media noche en varios programas de radio y televisión, y continuó al día siguiente desde bien temprano, cuando habló en las principales cadenas de radio. Fue entonces cuando quedó claro que, además de la Corte, también lo había sacado de casillas El Tiempo. Y por partida doble. A propósito de la descalificación que Uribe había hecho días antes del periodista Gonzalo Guillén, a quien llamó "calumniador profesional" y acusó de ser el inspirador del libro Queriendo a Pablo, odiando a Escobar, de la ex amante del capo Virginia Vallejo, el editorial advertía sobre los posibles efectos de las "chispoteadas" presidenciales "en un país donde los periodistas han sido blancos de tanta violencia e intimidación" y en el exterior donde "se perciben más bien como salidas en falso".

Pero no sólo el editorial tenía en ascuas a Uribe. También estaba molesto porque un artículo de primera página decía que estaba muy golpeado por las grabaciones de los congresistas detenidos en La Picota que indicaban que algunos estaban comprando testigos y funcionarios, y por el editorial de The New York Times que pedía demorar el TLC con Colombia hasta que el Gobierno "haga más por enviar a la Justicia a los matones paramilitares y a sus patrocinadores políticos".

Sensiblemente alterado, el Presidente dijo en las entrevistas radiales que se trataba de un periodismo "sin profundidad", basado en "chismes y rumores". Pero aún le quedaba de reserva otra carga de profundidad que fue la que lanzó contra el periodista Daniel Coronell, director de Noticias Uno, quien en su más reciente columna en Semana avalaba algunas afirmaciones del libro de la Vallejo sobre supuestas relaciones del capo con Uribe, y escribió que éste había usado un helicóptero de Escobar para tratar de rescatar de una zona rural hasta Medellín el cuerpo de su padre asesinado por las Farc.

En La FM de RCN, durante más de una hora, el Presidente se enfrascó con Coronell en una agria polémica para negar sus supuestas relaciones con Escobar y con César Villegas, un controvertido personaje que fue jefe de planeación de la Aeronáutica Civil cuando Uribe era director hace 25 años y quien acabó implicado en el proceso 8.000. Iracundo, el Presidente ofreció renunciar si el periodista le probaba que había visitado a Villegas cuando estuvo en la cárcel y no escatimó epítetos para descalificarlo: miserable, difamador, cínico...

Publicidad

RECURSOS RELACIONADOS

Enlaces de texo