Caminante sí hay camino

El ejemplo de Gustavo Moncayo es la inspiración de miles de víctimas de la violencia para hacerse oír en todo el país. Foto: David Osorio / Cambio

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Por la vida

La semana pasada en Bogotá confluyeron varias manifestaciones pacíficas para reclamar al Gobierno y a los grupos armados terminar con la violencia. Incluso, movilizaciones como las de los indígenas del Cauca, que en un principio fueron motivadas por la falta de garantías para sobrevivir en sus territorios ancestrales, se convirtieron en una manifestación por la vida. A esta también se unieron comunidades negras. Todos están unidos por el cansancio de la guerra.

Ezequiel Vitonás encabezó la Movilización por la Dignidad, una marcha de 1.700 indígenas que salió el domingo 22 desde Santander de Quilichao, Cauca, y que el jueves en la tarde llegó a Bogotá. Paeces, guambianos y totoróes se concentraron en la Plaza de Bolívar con una consigna: "Fuera grupos armados de nuestros territorios ancestrales". Horas antes se habían encontrado en Melgar con el profesor Moncayo:  "Tenemos que hacernos oír de alguna manera -le dijo Vitonás-. Es la vida lo que está en juego".

Todos han padecido los horrores de las Auc, el Eln o las Farc, incluso del Estado mismo. Las víctimas que hasta ahora parecían invisibles suman hoy cerca de 70.000. Muchas se han unido en distintos movimientos en busca de espacios para ser reconocidas y de garantías para sobrevivir.  "A raíz de la Ley 975, las víctimas aparecieron en el escenario

-explica el ex canciller Augusto Ramírez, miembro de la Comisión Nacional de Conciliación-. Antes, de las únicas que se hablaba en el país era de los desplazados. Hoy van a empezar a hacerse visibles y lo importante de esto es que hay una movilización nacional por la vida".

Por su parte, Bernal Cuéllar considera que las movilizaciones son un jalón de orejas para la dirigencia colombiana porque evidencian que faltan espacios y mecanismos de respeto y defensa de los derechos de las víctimas. "El de Moncayo es un acto simbólico y de admiración que ha logrado que el país sienta como suya la causa de la libertad -asegura el ex procurador-. Y es un llamado al Gobierno y a las Farc para que hagan propuestas razonables".

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