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Este despertar de los jóvenes como algunos califican el fenómeno no sólo está ocurriendo en Colombia. En Chile, estudiantes de secundaria salieron hace poco a las calles a exigir cambios en el sistema educativo. Y en Venezuela, jóvenes opositores del régimen chavista cobraron protagonismo en las protestas contra el cierre del canal de televisión RCTV y se han volcado masivamente a las calles para demostrar que les interesan los temas políticos y que pueden movilizarse en forma organizada. "Mientras más polarizado está un país, más jóvenes se muestran interesados en participar", advierte Lariza Pizano.
Lo cierto es que de la persistencia en las demandas y de la capacidad de articularlas, depende el éxito y la consolidación del movimiento estudiantil que podría volver a abrirse un espacio importante de interlocución en el país. Habrá que ver si la participación de los estudiantes obedece a un verdadero interés por los temas que afectan su vida o es el resultado de una manipulación, aunque lo más probable es que sea una mezcla de ambas. Y cabe a la sociedad y al Gobierno oír los reclamos de una juventud que, una vez más, está pidiendo la palabra. LA INFILTRACIÓN CHAVISTA
Las autoridades sostienen que grupos de izquierda se han infiltrado en los colegios públicos y que desde allí manipulan y coaccionan a los niños para que participen en las marchas. También han identificado que maestros y grupos de universitarios han venido aleccionándolos en los últimos meses.
Desde febrero, en colegios de Bogotá como María Montessori, Aquileo Parra, Rodrigo Lara Bonilla, Inem Santiago Pérez, Inem Kennedy y Francisco de Paula Santander, entre otros, ha sido frecuente la presencia grupos de activistas universitarios. "Llegan en cualquier momento, de a dos, interrumpen la clase y con permiso del profesor empiezan a decir que el Gobierno nos va a dejar sin educación, que van a cerrar el colegio, que tenemos que pelear y que hay que seguir al movimiento bolivariano del presidente Chávez de Venezuela", le contó a CAMBIO una alumna del Inem de Kennedy, una de las instituciones tomadas por los estudiantes durante cinco días.
Los padres de familia no han escapado al mismo propósito. "Este año hemos sido citados varias veces y los profesores nos explican lo que va a pasar con la educación -asegura un padre de familia que se abstuvo de dar su nombre por temor a represalias con sus hijos-. Según ellos, el Gobierno va a cerrar los colegios y las universidades. También nos hablan sobre la importancia de seguir el movimiento bolivariano de Chávez".