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Sin embargo, este caso no tiene la misma presentación, pues De la Espriella, como abogado del congresista José de los Santos Negrete y otros de los firmantes del Pacto de Ralito, tiene un interés directo en el tema y además, según los registros del Inpec, todas las semanas visita La Picota donde están recluidos los investigados que se beneficiarían si la propuesta prospera.
Aunque el abogado dice que se trata de un concepto que comenzó a ventilar aun antes de que Corte y Fiscalía dictaran las primeras medidas de aseguramiento, lo cierto es que, según algunas fuentes del propio penal, su fórmula se fortaleció y despertó la atención de la Casa de Nariño después de que los jefes paramilitares recluidos en la cárcel de Itagüí y algunos congresistas recluidos en La Picota empezaron a enviar razones con el mensaje subliminal de que estarían dispuestos a decir verdades que podrían poner en problemas al alto Gobierno. Hay hechos que así lo demostrarían.
Visita a La Picota
El viernes 11 de mayo, tres días antes de que la Corte Suprema enviara a prisión preventiva a los firmantes del Pacto de Ralito, las ex congresistas Eleonora Pineda y Rocío Arias, reconocidas por su cercanía a algunos jefes paramilitares, llegaron a La Picota con un mensaje de Salvatore Mancuso que podría explicar el por qué de las recientes propuestas del Gobierno para excarcelar guerrilleros y personas vinculadas con las Auc.
Según dos testigos de la visita, Pineda y Arias se reunieron con los detenidos por la parapolítica que ese día iban a jugar un partido de fútbol contra reclusos de otros patios, y les dijeron que Mancuso, que comenzaría a rendir versión libre la semana siguiente, iba a revelar sus vínculos con algunos de ellos. Sin embargo, les aseguraron que no debían preocuparse por eso, pues era parte de una estrategia para demostrar que como los políticos detenidos habían sido testigos de excepción de varias actuaciones de los paramilitares, también estaban en condición de contar ciertas verdades que podrían desestabilizar el país.
Según las emisarias, Mancuso creía que sólo así, mediante mecanismos de presión, el Gobierno cumpliría los compromisos adquiridos con los jefes de las Auc y se preocuparía por buscar alternativas favorables para todos. Pineda, que el lunes siguiente sería detenida y recluida en El Buen Pastor, les aseguró: "Esto será lo mejor para todos".