Quizás sea el hecho de tener tantos años de existencia o quizás la experiencia de surcar los cielos nacionales no siempre en las condiciones más favorables, pero lo cierto es que Avianca parece haber superado la turbulencia de hace apenas unos años. Así lo comprobó la aerolínea no solo con los resultados obtenidos en 2006, cuando los ingresos aumentaron 28,8% y las utilidades llegaron a 28.872 millones de pesos, sino también con los anuncios sobre un ambicioso plan de renovación de su flota aérea. Estos incluyen la compra de varios Boeing 787, conocidos como Dreamliner, que son descritos como los aparatos más modernos del mundo en su género, una operación que fue informada a finales de marzo pasado.
Debido a ello, el entusiasmo de la aerolínea nacional bandera es evidente. "No creo que pueda despertar alarma una desaceleración de la economía norteamericana, que no va a ser tan fuerte como muchos analistas pronostican en todo caso, el empresario nacional tiene que ver hacia otras latitudes, como son los mercados de una Europa que está creciendo a buen ritmo, un Asia, que está ofreciendo grandes posibilidades de expansión comercial y varias naciones vecinas de América Latina, que también muestran índices importantes de expansión", sostuvo Fabio Villegas, presidente de esta compañía.
Con respecto al ámbito doméstico, "los industriales y comerciantes se han vuelto expertos comandantes en acomodar su situación a las nuevas circunstancias del mercado", agregó. Villegas señaló que las autoridades económicas deben mantener los ojos abiertos frente a nubarrones como son los brotes inflacionarios, el incremento en las tasas de interés y la revaluación, fenómenos que le van a restar capacidad de maniobra al Banco de la República.
Al referirse a la industria de la aviación, el Presidente de Avianca destacó el repunte notable que tuvo la movilización de pasajeros en Colombia, que en 2006 sumó 8.340.504 personas, 7,5% más que en 2005. Dentro de esta tendencia, el número de viajeros movilizados por Avianca-Sam se incrementó en un 11% con respecto al año anterior, al llegar a 4.601.795 viajeros en 2006. Frente esas experiencias recientes, existe una gran confianza en el futuro. No de otra manera puede interpretarse el anuncio de adquisición de una decena de Dreamliner que estarán operando a partir del año 2010 y que implican una inversión cercana a los 1.500 millones de dólares.
Pero los conocedores del tema afirman que tanto en América Latina como en Colombia en particular, soplan buenos vientos a favor de un número cada vez mayor de pasajeros, gracias a la mejora de la economía, el interés en el país, la llegada de más inversionistas extranjeros y la diáspora de colombianos que mantiene contactos con sus familias. Dicho de otra manera, para apostarle al futuro del país en materia aérea, el cielo está despejado.