"Al cliente , lo mejor"

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Es la quinta compañía del país por nivel de ventas, pero ha estado permanentemente en las noticias. Y seguramente volverá a los titulares esta semana cuando en un martillo de la Bolsa se negocie un importante paquete accionario de Éxito, una de las empresas más tradicionales del país en el sector comercio. CAMBIO dialogó con su presidente, Gonzalo Restrepo López.

CAMBIO: ¿Cómo ve la economía?

Gonzalo Restrepo López: El año 2006 fue extraordinario, y ahora el país debe hacer un esfuerzo para mantener ese ritmo de crecimiento y la vitalidad de su economía. Se requiere el concurso de todos para proteger el clima de inversión y generar desarrollo con equidad social. A la empresa privada le corresponde trabajar duro para crecer, mantener el empleo y ganar en productividad y eficiencia. 

¿Qué variables le preocupan?

Especialmente el incremento en la inflación, pues tiene un efecto nocivo sobre el poder adquisitivo y en especial sobre el consumo interno. 

¿Cuáles son las mayores fortalezas y cuáles las debilidades del país en materia económica?

Las fortalezas están a la vista: un clima de inversión muy positivo, una política económica estable, unas empresas con buenos resultados y una población joven, urbana y trabajadora, con mucho talento. Las debilidades están representadas en la brecha que tenemos en la infraestructura vial y portuaria, y en los vaivenes políticos propios de un país que está buscando alternativas para vivir en paz.

¿Qué perspectivas hay para el sector comercio?

Sigue una competencia muy fuerte con nuevos actores internacionales de gran tamaño que llegan al escenario local, además de los ya presentes que están haciendo un esfuerzo muy grande para mantener a sus clientes actuales y cautivar otros nuevos. Todos los operadores, nacionales e internacionales, estamos ofreciendo al cliente lo mejor en surtido, servicio y precio. El consumidor tiene muchas opciones para escoger, y en última instancia se ve beneficiado por la abundante oferta. 

 ¿Y el TLC?

Un aplazamiento significaría perder la carrera en el último tramo. Sería muy descorazonador después de un esfuerzo tan grande de negociación que otros países de la región nos tomaran la delantera, pues ya tienen su TLC funcionando con Estados Unidos. Esto se traduce en pérdida de oportunidades de negocio en uno de los mercados más importantes del mundo, como es el norteamericano, y por consiguiente, poner en riesgo la creación de empleo para muchos colombianos que lo necesitan.  

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