Abril 28 de 2007

¿Hasta dónde llegará la desaceleración en 2007?

Mauricio Reina sostiene que la economía debería crecer un aceptable 5% en 2007, pero en un panorama tan cambiante hay que observar los nubarrones.

Por: Mauricio Reina

Para saber qué pasará con la economía colombiana en 2007 se requiere equilibrar el entusiasmo con la objetividad. ¿Quién no se entusiasmó con los resultados económicos del año pasado? Hasta los más escépticos celebraron que la economía colombiana hubiera crecido 6,8%, su mayor tasa de expansión desde 1978. Pero esa celebración no debe impedirnos ver que en el horizonte se están formando nubarrones que harán que el crecimiento de 2007 sea menor que el del año pasado.

¿De qué magnitud será la desaceleración económica en 2007? Para responder esa pregunta hay que identificar cuáles han sido los motores del crecimiento, y evaluar en qué medida los nubarrones pueden afectarlos. Empecemos por los motores. La turbina que ha jalonado la expansión económica de los últimos años ha sido la inversión, seguida de lejos por las exportaciones. Las cifras son elocuentes: en 2006 la inversión creció 27%, mientras las exportaciones aumentaron cerca de 8%.

Para saber si la inversión y las exportaciones mantendrán su dinamismo en lo que queda del año, conviene precisar cuál ha sido su combustible. Las encuestas de Fedesarrollo muestran que la gran recuperación de la inversión ha ido de la mano del optimismo empresarial sobre las condiciones políticas y económicas del país. Pero ese optimismo no habría generado nuevos negocios si no hubieran existido los recursos para financiarlos. En ese sentido, es indudable que el auge de la inversión también ha sido estimulado por la abundante liquidez que ha irrigado la economía en los últimos años. Entre tanto, el aumento de las exportaciones colombianas ha sido el resultado del dinamismo económico mundial, especialmente del crecimiento de Estados Unidos y Venezuela. Los nubarrones que hay en el horizonte tendrán un impacto negativo sobre ambos motores del crecimiento en el resto del año. Primero veamos el entorno internacional que enfrentan las exportaciones. Tras haber alcanzado el año pasado su mayor tasa de expansión desde los años 1970 (cerca de 5,4%), la economía mundial crecerá en 2007 alrededor de 4,7%. Detrás de esa reducción hay una recomposición muy importante para Colombia: el mayor crecimiento corresponderá a los países asiáticos, a los cuales no exportamos prácticamente nada, mientras la economía estadounidense, que es nuestro principal mercado, tendrá una desaceleración importante.

Aunque no hay consenso sobre la magnitud de esa desaceleración, algunos hechos ilustran la seriedad de la situación. Hace un par de semanas el Fondo Monetario Internacional redujo a 2,2% su pronóstico del crecimiento estadounidense para 2007, lo que representa una disminución significativa frente a la expansión de 3,3% del año pasado.

Pero la desaceleración estadounidense no es la única mala noticia para las exportaciones colombianas. La economía venezolana, cuya expansión de 10% en 2006 fue responsable de buena parte de nuestro dinamismo exportador, debe crecer sólo 6% este año según el Fondo Monetario Internacional. A ello se suma la creciente incertidumbre que existe sobre la ratificación del TLC por parte del Congreso estadounidense.

Como si eso fuera poco, las exportaciones también enfrentan la encrucijada de la revaluación. A pesar de las masivas compras de dólares que ha hecho el Banco de la República en los últimos meses, el precio del dólar rompió la barrera de los 2.200 pesos y el panorama no es muy alentador. Lo más grave es que el Banco no tiene mucho margen para seguir comprando dólares, porque los nuevos pesos que inyecta en la economía deterioran aún más la delicada situación inflacionaria. Hay que recordar que en el primer trimestre del año la inflación llegó a 3,18%, lo que representa un aumento sustancial frente al 1,91% registrado en el mismo periodo del año anterior. Pero lo más preocupante es que la inflación acumulada en los últimos 12 meses llegó a 5,78%, cifra que excede el rango de 3,5 a 4,5% establecido para la meta inflacionaria de 2007. Mientras tanto el Gobierno no da muestras de querer reducir el ritmo de expansión del gasto público, que es lo que le corresponde para ayudar a frenar la revaluación.

Además de limitar el margen de maniobra frente a la revaluación, la lucha del Banco de la República contra la inflación también afectará la inversión y el consumo, a través de una menor expansión de la liquidez y de incrementos adicionales de la tasa de interés. En los últimos 12 meses el Banco ha elevado nueve veces su tasa de intervención, y se espera que los aumentos continúen hasta alcanzar un nivel de 9% a fin de año.

Pero además de las condiciones monetarias, la suerte de la inversión y el consumo dependerá de las perspectivas del entorno político. En ese frente pueden ser cada vez más delicadas las implicaciones del escándalo de la parapolítica y la actitud crítica que ha adoptado frente el tema el Partido Demócrata en Estados Unidos.

Teniendo en cuenta los nubarrones de la desaceleración económica internacional, la revaluación, las presiones inflacionarias, las crecientes tasas de interés y los riesgos de la parapolítica, no podemos soñar con tener en 2007 un crecimiento similar al del año pasado. En este contexto, no sería descabellado pensar que la economía colombiana podría crecer alrededor de 5% en 2007, pero con un panorama tan cambiante lo más recomendable es observar atentamente la evolución de los nubarrones en los próximos meses y tener a la mano la calculadora.  

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