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"LO PRIMERO QUE LLAMA LA ATENCIÓN de William Jefferson Clinton es su estatura. Lo segundo es un poder de seducción que infunde desde el primer saludo una confianza de viejo conocido. Lo tercero es el fulgor de su inteligencia, que permite hablarle de cualquier asunto, por espinoso que sea, siempre que se le sepa plantear". Así, con esas palabras, describió Gabriel García Márquez al entonces 42° presidente de Estados Unidos de América, en un texto que llevaba por título El amante inconcluso, publicado en exclusiva por CAMBIO el 25 de enero de 1999. Mucha agua ha pasado bajo los puentes desde entonces, pero tanto el uno como el otro han sabido mantener los vínculos a través de mensajes y encuentros ocasionales. Ambos personajes tienen cita otra vez por estos días en Cartagena, con ocasión del homenaje en honor del Nobel colombiano, una razón por la cual Clinton aceptó contestar el cuestionario que le hizo llegar CAMBIO a su oficina en Nueva York. A pesar de estar inmerso en la escritura de un nuevo libro, el hoy ex presidente sacó tiempo para hablar tanto de García Márquez como del lugar de Estados Unidos en el mundo, e incluso sobre el tema colombiano. Estas son sus respuestas:
CAMBIO: ¿Cuándo leyó por primera vez una novela de Gabriel García Márquez? ¿Qué reacción le produjo?
BILL CLINTON: Leí por primera vez la obra de Gabriel García Márquez cuando era estudiante de Derecho en la Universidad de Yale. Una vez me atraparon leyendo en clase Cien años de soledad. Cuando el profesor me confrontó y me preguntó que qué era más interesante que la charla que estaba dando, orgullosamente levanté el libro y le dije que era la mejor novela escrita en cualquier lengua desde la muerte de William Faulkner. Todavía lo pienso así. García Márquez es mi héroe literario.
García Márquez jugó un papel durante su gobierno como Presidente de Estados Unidos en el tema de Cuba. ¿Cuál fue ese papel? ¿Qué pasó?
Conocí a García Márquez en 1994 durante una cena que tuvo lugar en Martha's Vineyard (isla cerca de la costa del estado de Massachussets) cuyos anfitriones eran Bill y Rose Styron, en la cual también estaba el maravilloso Carlos Fuentes. García Márquez y Carlos trataron de convencerme de que levantara el embargo estadounidense contra Cuba. Les dije que aunque no levantaría el embargo, reiteraba mi apoyo por el Cuban Democracy Act (Ley de Democracia en Cuba aprobada por el Congreso en 1992), que me permitiría mejorar las relaciones con Cuba si la Isla daba pasos importantes hacia la libertad y la democracia. También le pedí que le dijera a Fidel Castro que si el flujo de refugiados cubanos hacia Estados Unidos continuaba, no obtendría la misma respuesta que había recibido en 1980 (época de la llamada crisis de Los Marielitos). Envié el mismo mensaje también por medio del entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari. Poco después, ambos países, Estados Unidos y Cuba, llegamos a un acuerdo según el cual recibiríamos a 20.000 cubanos adicionales cada año mediante el proceso normal, a cambio de que Castro ayudara a reducir el número de refugiados. Castro cumplió el acuerdo durante el resto de mi período como Presidente.
¿Ve usted a América Latina dividida entre izquierda y derecha? ¿La política de Estados Unidos hacia la región ha incrementado esta división?
Como con la mayoría de las cosas, esto es mucho más complicado que izquierda o derecha. Una de las razones por las cuales existe tanto sentimiento antiamericano a lo largo y ancho de América Latina es que hay tanta gente allí que no ha experimentado o no ha tenido ningún beneficio personal de la globalización de la economía y particularmente del creciente comercio con Estados Unidos, y ellos no creen que el actual gobierno de Estados Unidos se preocupa por su bienestar. Vivimos en un mundo altamente desigual e inequitativo, razón, en parte, por la cual Hugo Chávez puede hacerse popular confrontándose con Estados Unidos y gastando en otros países un poco de su dinero obtenido por la venta de petróleo. Tanto el presidente de Bolivia, Evo Morales, el primer indígena elegido en tal cargo, como el nuevo Presidente de Ecuador, llegaron al poder en hombros de aquellos que no piensan que la economía global funciona para ellos. Las personas que están preocupadas por Morales deberían preguntarse si no habrían votado por él en el caso de que fueran mineros bolivianos pobres con pocas oportunidades y poco poder. Así que pueden ver que hay una gran cantidad de matices.
Usted habló con el presidente Álvaro Uribe hace pocos días. ¿Qué consejos le dio? ¿Ha seguido el proceso de paz con los paramilitares en Colombia? ¿Sabe que varios senadores cercanos al Gobierno fueron arrestados? ¿Cómo afectará esto a Colombia en Estados Unidos?