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AUTOR DE UNA OBRA QUE HARÁ RUIDO
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, a los 40 años, está corrigiendo las pruebas de una novela que este año dará mucho de qué hablar. Hay razones suficientes para creer que Cien años de soledad -tal es el título- será la mejor novela colombiana escrita en el último cuarto de siglo y, desde luego, la mejor del autor.
Es el quinto de sus libros y la cuarta de sus novelas. Antes ha publicado: La hojarasca (Bogotá 1955, Lima 1961, Montevideo, 1965), El coronel no tiene quien le escriba (Bogotá, 1959; Medellín, 1961; México, 1963 y 1966), La mala hora (Madrid, 1962; México, 1966) y Los funerales de la mama grande (México 1962). Todos estos libros están contratados por Editorial Sudamericana de Buenos Aires, para ediciones de bolsillo y el primero, los cuentos de Los funerales, aparecerá en julio de 1967. Casi todos han salido ya, o están próximos a salir, en ediciones francesas, inglesas, italianas, alemanas, holandesas y rumanas. Inicialmente, Editorial Sudamericana contrató la nueva novela de García Márquez para una edición de 10.000 ejemplares, con base en la lectura de los tres primeros capítulos. Hace un mes, al leer las pruebas de toda la obra, los directores de la editorial argentina decidieron doblar el tiraje. Esperan vender la primera edición en el curso del año. Mario Vargas Llosa, el excelente novelista peruano de La ciudad y los perros y de La casa verde, la recomendó a los editores franceses y norteamericanos de sus libros, diciendo que "es lo mejor que se ha escrito en muchos años en lengua castellana". En francés, Cien años de soledad será publicada por Editions du Seuil y en los Estados Unidos se están disputando la traducción y la edición en inglés dos importantes editoriales: Harper & Row y Coward McCann; base de la oferta: 10.000 dólares, la suma más alta que una casa editorial haya pagado por la primera edición de un libro colombiano.
Un personaje: Aracataca
Cien años de soledad es la culminación y la conclusión del ciclo de Macondo y significa el tránsito hacia nuevos temas y personajes. Macondo, el pueblo costeño de sol abrumador y calor inaguantable y de amplias calles arenosas, es la Aracataca natal del autor, un poblado magdalenense que vivió mejores épocas en los años de auge del cultivo y exportación de banano. En Aracataca, como en Ciénaga y otras poblaciones de la Zona Bananera, fueron muchas las noches en que se bailó la cumbia a luz de los billetes de 100 pesos -en vez de espermas- encendido por los bailadores. García Márquez, al transformar a Aracataca en Macondo, ha hecho algo similar a lo que hizo William Faulkner al dar el nombre de Jefferson a su ciudad de Oxford.
En Cien años de soledad, García Márquez no se atiene solamente a los hechos reales, sucedidos históricamente, y en los cuales participan los personajes por él creados, tales como las guerras civiles, la llegada, establecimiento, esplendor y retirada final de la United Fruit Company, la represión y masacre por la huelga de las bananeras en 1928, sino que introduce por vez primera en su creación elementos fantásticos y así, en ella, las alfombras vuelan, los muertos resucitan, hay lluvias de flores y, al morir, Remedios la Bella sube directamente al cielo, a la vista de la gente y sin que el hecho resulte increíble para el lector.
Cien años de soledad comenzará a circular en toda la América Latina en mayo próximo y, según anuncia su autor, el libro incluirá una genealogía y una tabla cronológica para distinguir los personajes "porque los Buendía tenían la costumbre de poner a sus hijos los mismos nombres de los padres y, a veces, todo se vuelve confuso. En los 100 años de historia, hay cuatro José Arcadio Buendía y tres Aureliano Buendía". Agrega García Márquez: "Este es tal vez el menos misterioso de mis libros, porque el autor trata de llevar al lector de la mano para que no se pierda en ningún momento ni quede ningún punto oscuro. Aquí están todas las claves. Se conoce el origen y el fin de todos los personajes, y la historia completa, sin vacíos, de Macondo."