Todo está calculado. Desde el color de las superficies de trabajo ¿que no deben salir del blanco, el gris o la madera, porque de lo contrario el trabajador se enloquece¿, pasando por un espacio específico para la música, hasta llegar a un compartimiento en el escritorio en el cual se puede tener café caliente. En eso está el diseño colombiano de muebles de oficina, que poco o nada tiene que envidiar al diseño europeo.
"La oficina es el segundo hogar y por ello todo debe resultar mucho más agradable, incluso consentidor", explica Guillermo Flores, presidente de Solinoff, la empresa que hoy reúne a varios de los mejores diseñadores del país. Y Carlos Baquero, diseñador industrial de la Universidad de los Andes con máster en Diseño en la Academia IT de Milán, lo secunda: "Más allá de que el ambiente de trabajo deba ser agradable, que es lo mínimo, está claro que hoy todo debe ser funcional y sano en términos ergonómicos".
En busca del mayor confort posible, las nuevas propuestas para el lugar de trabajo deben acomodarse al cuerpo del trabajador. Hoy en Colombia se hacen sillas con materiales sintéticos en malla para impedir la sudoración, y hasta con siliconas para un perfecto ajuste lumbar.
El vaso para los lápices ha perdido protagonismo al lado de accesorios diseñados para acomodar el iPod, el celular y hasta una cafetera. Los cableados de los aparatos eléctricos han desaparecido de la vista y las salas de juntas traen video bin, sonido y tablero interactivo integrados a los muebles. Los cubículos disponen de percheros para las chaquetas y el escritorio tiene incorporada la torre de almacenamiento del computador, así como ganchos para colgar la cartera o la lonchera.
En síntesis, la estética y el placer se han puesto al servicio de las actividades laborales y, mejor aún, con una buena dosis de ingenio colombiano. Un trabajo con gusto.
Ergonomía y estética
En el cómodo mundo de las sillas, cada vez se tiene más en cuenta el equilibrio entre estética y ergonomía. De hecho, hoy día en Colombia se hacen sillas con materiales sintéticos en malla para impedir la sudoración, y hasta con siliconas para un perfecto ajuste lumbar.
Sin cables
Los cableados de los aparatos eléctricos han desaparecido de la vista. Ahora los muebles de escritorio vienen con las tomas integradas.
La amplitud
Aun en espacios reducidos es igual de importante la sensación de amplitud, como el hecho de que todo en el trabajo se acomode al cuerpo.