Juliana Restrepo, directora del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), que estrena sede esta semana en los antiguos talleres Robledo, habla de su mayor reto: dirigir una de las instituciones culturales más importantes de la capital antioqueña.
¿Qué va a extrañar de la vieja sede?
Los árboles, el barrio, los vecinos...
¿Qué pasará con el cambio?
Que habrá más espacio, más altura y salas con mejores condiciones.
¿Lo mejor del MAMM?
El equipo de trabajo.
¿Qué camino seguirá el Museo?
No está escrito, hay que hacerlo. Ese es el reto.
¿Qué se podrá ver en el nuevo MAMM?
¿Qué tal Jan Fabre + Nicolás París + MAMM + Orquesta Sinfónica?
Su sueño hecho realidad...
Dirigir una institución cultural.
¿Qué exposición la hizo pensar que esto era lo suyo?
No fue una exposición sino una pasión.
¿Un museo?
Dia:Beacon, a una hora de Nueva York.
¿Con qué obra de arte ha llorado?
Con la escultura de Eros y Psique, en el Museo del Louvre.
¿Qué obra la enferma?
Las que atentan contra la vida, como algunos performances.
¿Y cuál quisiera tener?
En mi casa, una de Mark Ryden; en el MAMM, una de Doris Salcedo.
¿El artista que sueña llevar a Medellín?
Sophie Calle.
¿El 2010 vendrá cargado de...?
Fotógrafos, arquitectos, artistas, músicos... y sorpresas.
¿Qué artista moderno del país merece más estudio?
Débora Arango.
¿Qué figura del arte considera su guía?
No hay una figura única.
¿Con qué institución le gustaría hacer un proyecto?
Con el ICBF.
¿Quién será el/la próximo/a Botero?
No sé.
¿Su público ideal?
El siempre joven.