Considerado uno de los mejores cronistas del país, este barranquillero, hincha furibundo del Junior, acaba de obtener el premio de la Sociedad Interamericana de Prensa por su trabajo 'Un país de mutilados', una desgarradora historia sobre las víctimas de las minas antipersona.
¿Por qué escribir una crónica sobre las víctimas de las minas?
Para hacer visible ese gravísimo problema.
¿Qué fue lo más difícil al escribir el texto?
Poner a unos personajes adoloridos a recordar su tragedia.
¿Será que con esa crónica la gente toma conciencia de las minas?
A juzgar por las cartas que recibí, creo que sí.
¿La crónica está en desuso?
Los cronistas ayudan a interpretar la realidad y su voz es necesaria.
¿Qué necesita para empezar a escribir?
Sentarme a hacerlo.
¿Cómo decide hacer una crónica?
Debo sentir cada tema para escribirlo.
El mejor consejo para escribir una buena crónica...
Afinar la mirada leyendo a los maestros del periodismo narrativo como Gay Talese, Martín Caparrós o Leila Guerriero.
¿Los mejores personajes para retratar?
Aquellos que están llenos de contrastes.
¿Qué es lo que más le gusta de ser cronista?
Tener la posibilidad de conocer al ser humano.
¿La crónica que más ha disfrutado escribir?
La de Emiliano Zuleta, porque tenía muchas historias que contar.
¿Y la que no quiere recordar?
Como dicen los jugadores de dominó, "paso".
¿Una historia que siempre haya querido contar?
La del futbolista uruguayo Darío Silva, quien perdió una pierna en un accidente de tránsito. Es como si un cantante se quedara sin voz.
¿Y un premio con el que sueñe?
El mejor premio es la salud para llegar a viejo y poder contar más historias.