'Todo lo he hecho con inteligencia', Natalia París

Raúl Higuera / revista Aló

En los próximos días esta modelo y empresaria paisa, que acaba de casarse, se radicará en España, donde adelantará cursos de actuación. Su idea es consolidar su carrera artística y proyectarse en el campo internacional.

¿Qué es lo primero que hará cuando llegue a España?

Besar y abrazar a mi esposo, 'El Gato'.

¿Y lo primero que va a meter en la maleta?

Mi iPod y mis bongoes.

¿Qué va a extrañar de Colombia?

Trataré de no pensar en eso.

La mayor diferencia entre la Natalia de hace 10 años y la de hoy...

Antes era modelo y publicista y hoy, además de eso, soy madre, empresaria y actriz.

¿Por qué después de tantos años sigue vigente?

Porque todo lo he hecho con inteligencia y mucha pasión.

¿Hasta cuándo piensa estar en el modelaje?

Hasta cuando yo lo decida.

Lo peor de ser modelo...

No poder comer postres todos los días.

Lo mejor de ser empresaria...

Ser independiente y tener una visión más amplia del mundo.

Y lo más difícil de los negocios...

La competencia.

¿Cómo llega a la actuación?

La llevo en la sangre.

¿Por qué se volvió a casar?

Para que mi hija crezca en familia.

¿Qué es lo que más le gusta de su esposo?

Que es auténtico.

La enseñanza que le quiere dejar a su hija...

Que persiga siempre lo que le diga su corazón.

¿De qué se arrepiente?

De nada pues de todo se aprende.

¿Cómo se define?

Como un ser humano que quiere aportar a la sociedad.

Tres rasgos que la identifiquen...

Espiritualidad, honestidad y lealtad.

¿Algo que no puede faltar un fin de semana?

Una buena copa de vino tinto.

Y un plato colombiano para repetir...

Pargo frito con arroz de coco. 

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