Uruguayo, con 67 años, realizó sus estudios teatrales en los más importantes centros escénicos de su país. Hoy es el director de la obra de teatro Gorda, basada en la pieza de Neil Labute, que se estrenará el 25 de marzo en el Teatro Nacional.
¿Qué lo motivó a montar Gorda?
Me pareció un tema muy actual.
¿Por qué hizo una convocatoria tan grande para encontrar a su protagonista?
Porque es difícil encontrar una protagonista con esas características físicas. De hecho, en Argentina les tocó traer a una actriz española.
¿Qué hizo que Constanza Hernández fuera la elegida?
Ella tiene personalidad, cara, edad, buena voz y se desenvuelve en el escenario.
La obra ha sido exitosa en varios países, ¿cómo cree que le irá en Colombia?
Espero que también sea un éxito.
¿La sociedad es cruel con las personas que son gordas?
No solo con los gordos sino también con los negros y los feos.
¿Por qué cree que la gente ve como bello solo lo que tiene una silueta perfecta?
Porque ahora lo que importa es la belleza del cuerpo y no la del alma.
¿A usted le importa el aspecto físico a la hora de enamorarse?
Definitivamente no.
¿Belleza o inteligencia?
Inteligencia.
¿Cómo es su mujer ideal?
Aquella que responda a los sueños y fantasías que tengo.
¿Qué opina del debate que se ha armado con el reemplazo de Fanny Mikey?
Me parece absurdo pelear por un cargo. Fanny fue mucho más grande que todo eso.
¿Qué es lo más complicado de ser director?
Manejar a los actores.
Su obra teatral favorita...
Tengo muchas.
Una palabra que lo describa...
Audaz.
¿Qué libro tiene en su mesa de noche?
Me hago un sudoku antes de dormir.
¿Y qué lee?
El niño con el pijama de rayas, de John Boyne.
¿Una producción que le gustaría montar?
Un dios salvaje, de Yasmina Reza.
De no haber sido director, ¿qué sería?
Ni idea. Dirigir es lo único que sé hacer.